Diario Sur

Fiebre por la manzana

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La cola llegó hasta la esquina con la calle Especerías. / Paula Hérvele

  • Más de mil personas esperan durante horas en la calle Nueva para conocer la primera tienda K-Tuin que abre en Andalucía

Apenas lleva unas horas en la capital, pero K-Tuin ya puede presumir de haber logrado que la calle Nueva se ponga de bote en bote un martes laborable a media tarde. La apertura en la capital del principal distribuidor de Apple en Europa trascendió ayer de lo meramente comercial y logró que más de un millar de personas se apostaran junto a la puerta de la tienda desde horas antes de su estreno para hacerse con alguno de los gadget tecnológicos que sorteaban.

Los primeros valientes llegaron a la puerta de la tienda, situada en el número 18 de la céntrica vía, el lunes por la mañana, y desde entonces no paró de llegar gente. La cola fue creciendo de forma exponencial hasta el punto de que minutos antes de que se abrieran las puertas del negocio llegaba a la esquina con la calle Especerías. Para los diez primeros la espera fue recompensada con un Apple TV. Al resto se le regaló una camiseta de la tienda.

La expectación en la ciudad fue máxima. «Y eso que juega el Málaga», bromeaba uno de los empleados instantes antes de abrirse la puerta y de que entraran los primeros clientes entre los aplausos del resto. El honor en estrenar el remozado local fue para Francisco Martínez y Elías Cepero, dos malagueños que llevaban 32 horas apostados en la puerta del negocio esperando la inauguración. El resto fue entrando de forma escalonada para no saturar el negocio.

Esta llamativa apertura pilló por sorpresa a los transeúntes y vendedores de las tiendas cercanas. «Ni que estuvieran regalando una casa», vociferaba uno al toparse con la multitud y no poder casi ni cruzar. Al menos, los responsables de los negocios cercanos reconocieron que no se había producido ningún incidente y que no había hecho falta ni la presencia de la Policía Local.

Aunque muchos de los que hacían cola reconocían hacerlo sólo por el regalo, una vez dentro de la tienda el nuevo iPhone 7 fue el gran protagonista. El flamante terminal de la marca californiana se mostraba en un stand al que apenas se podía acceder por la gran cantidad de personas que trataban de trastearlo y manosearlo. Los más impacientes aún deberán esperar hasta hoy a las 10 de la mañana, momento en el que K-Tuin sacará a la venta las primeras unidades. «Hasta que se acaben; después se tomará nota de la reserva para cuando haya más unidades disponibles», explicaban los dependientes.

Entre los apasionados de la manzana mordida se encontraba Jorge Martos, que llegó cuatro horas antes del estreno y aspiraba a lograr algún premio en los diferentes sorteos que se iban a celebrar. «El iPhone es el mejor teléfono de la historia; ojalá me toque», deseaba a boca llena. «Ese sí que sería el premio gordo de la lotería».