Diario Sur

Un profesor de Dermatología distingue a las mujeres entre «guarras» y «rancias de discoteca»

Una de las imágenes explicativas de la clase.
Una de las imágenes explicativas de la clase. / @Niura123 (TWITTER)
  • La denuncia ha sido elevada por un grupo de alumnos que veín como en clase se comparó el trabajo de las glándulas del cuerpo con las mujeres, que o van a que van a ligar o van a bailar

Un profesor de Dermatología que prepara a alumnos de Medicina para presentarse al examen de MIR comparó en clase el trabajo que realizan determinadas glándulas del cuerpo con las chicas que van a las discotecas: las que van a ligar son «guarras» y las que van a bailar son «rancias».

La desafortunada comparación ha sido denunciada por un grupo de estudiantes de sexto de Medicina inscritos en la academia CTO Medicina SL de Barcelona, que prepara a los alumnos para el examen MIR, el examen oficial para acceder a la formación de especialistas médicos.

El profesor de Dermatología es un médico residente del hospital Clínic, aunque ejerce de profesor en esta escuela que prepara a los MIR de manera ajena al hospital, que estudia pedirle explicaciones tras conocer el asunto por la prensa.

Según los alumnos que asistieron a la clase del pasado 10 de marzo, la comparación que utilizó el profesor fue «extremadamente machista e intolerable».

Por eso han hecho un comunicado que ha corrido por las redes sociales acompañado con el 'power point' que usó el profesor y en el que se leen los comentarios machistas que intentó poner como ejemplos.

Según los alumnos, el contexto era «brindar normas mnemotécnicas a los alumnos para aprender conceptos sobre las glándulas, la psoriasis y el líquen».

Fuentes del hospital Clínic consultadas por Efe han explicado que la clase magistral del profesor es ajena al centro sanitario, mientras que el centro de enseñanza CTO Medicina ha declinado hacer declaraciones a Efe aduciendo que los responsables están reunidos.

Los alumnos de la clase han tildado de «inaceptables, degradantes, humillantes y denigrantes» las afirmaciones del profesor, e incluso aseguran que una veintena de personas -hombres y mujeres- abandonaron el aula «ante las vejaciones y la impotencia que sentíamos. A pesar de haber expresado nuestra disconformidad y oposición se nos acusó de 'sensiblonas' y exageradas».