Stop adelfa, la planta que nunca debería estar en su jardín

Stop adelfa, la planta que nunca debería estar en su jardín
/ SUR
  • Se utilizan para las medianas de carreteras por su rápido crecimiento, pero son venenosas y pueden provocar hasta una parada cardiaca

Sobre jardinería, desafortunadamente, el desconocimiento es tan grande que para mucha gente el hecho de que sea una planta ya implica que es buena. Pero nada más lejos de la realidad, desde las que son invasoras (Andalucía cuenta con un gran catálogo de especies a extinguir porque amenazan a la flora autóctona), aquellas que son inconvenientes por sus pinchos (con los que pueden tener problemas sobre todo los más pequeños) y las venenosas. Es en este último apartado, precisamente, es eb el que se encuentra la adelfa 'Nerium oleander', una planta venenosa de elevada toxicidad, que se vende en España con alegría y sin ningún tipo de control, aunque esté prohibida su comercialización por normativa.

Como son bastante asequibles y tienen una bonita floración, cualquiera puede comprarlas sin saber lo que mete en su jardín o casa. De hecho, se utilizan para poblar las medianas de las carreteras porque son baratísimas, de rápido crecimiento y no necesitan apenas agua; es decir todas las condiciones adecuadas para desarrollarse sin ningún tipo de mantenimiento, como explica la jefa de Biología del jardín botánico-histórico La Concepción, Blanca Lasso de la Vega. De ahí que todavía, aunque sea increíble, las adelfas sean comunes en zonas verdes, colegios y otras zonas de esparcimiento. Si no se comen, no pasa nada. Los adultos no tienen, por suerte, la costumbre de ir probando hojas allá por donde van. Pero, como siempre, los niños y los animales son imprevisibles.

Según diferentes estudios realizados sobre los efectos que produce su ingesta es que entre las cuatro o doce horas después se sufren de fuertes alteraciones gastrointestinales, con vómitos y diarrea que puede estar acompañada de sangre, alteraciones nerviosas, y ritmo cardiaco acelerado o alterado provocando taquicardias o arritmias, y vértigo. En los peores casos, podría provocar una parada cardiorespiratoria. Por eso, aunque el color de sus flores sea llamativo, la planta sea especialmente dura ante las adversidades del clima y no tenga apenas requerimientos hídricos, rechace siempre comprarla para el jardín de su comunidad o el suyo propio. Los niños y las mascotas merecen estar seguros, y esta planta a su alrededor supone un verdadero peligro. De hecho, si las ve en parques cercanos a su casa, debería ponerse en contacto con Parques y Jardines para que las retiraran. Si se da el caso de que la tiene en su propio jardín, no dude en arrancarla. Hay decenas de arbustos mediterráneos o subtropicales, que se desarrollan perfectamente en Málaga, con los que podrá rellenar el hueco. Casi ninguno crecerá tan rápido, pero la tranquilidad bien merece que otra planta ocupe su lugar.