Mika, Batman, Fibi y Michone cuentan su historia para que #NOSEASPETARDO

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En sus ojos hay miedo / SUR

  • SUR se une esta Navidad a la Protectora de Málaga en una petición de respeto por los animales. ¿Tiene tu mascota miedo a los petardos?

En sus ojos hay miedo. Hay un estallido en la calle y se pone a temblar. Fibi, posa triste para Enrique, su dueño, sosteniendo con su hocico un post-it en el que se lee #NOSEASPETARDO. Fue de las primeras mascotas en sumarse al llamamiento de la Protectora de Animales de Málaga y SUR. En los ojos de Fibi hay miedo. En los de todas las mascotas. Navidad es una época alegre, pero cuando cae la tarde llegan los petardos a las calles. Y cunde el pánico.

SUR se une esta Navidad a la Protectora de Málaga en una petición de respeto por los animales. ¿Tiene tu mascota miedo a los petardos? Súmate a la demanda #NOSEASPETARDO. ¿Cómo participar? Comparte la foto de tu mascota en Twitter o Instagram con el hashtag #NOSEASPETARDO. También tienes este grupo en Facebook: 'NO SEAS PETARDO'.

No se sabe si Michone es grande o pequeño porque se esconde tras la puerta y sólo se le ve la cabecita. "Le dan mucho miedo los petardos, me da penita verlo", dice Mar, su propietaria. Él es un gato, pero desde periquitos a cobayas intentan esconderse del horror de las explosiones. Gorda mide como diez Michones, pero multiplicas su miedo por su tamaño. Vive en el refugio de la Protectora, y llegó precisamente huyendo de los petardos. Cuentan los voluntarios se horroriza tanto que una vez saltó el muro y se escapó. El caso de su compañera Pili, es peor, es gigantesca y se asusta tanto que hay que sederla, comentan.

Perros muy pequeños como Batman, Luke o Mika "sufren mucho, tienen ansiedad y taquicardias", dicen sus amos. La historia de Kenzo es punto es curiosa: "No fue miedoso y ahora está un poquito sordo, pero se solidariza con el sufrimiento de los otros perros", cuenta Eva, su dueña. Muchos tuiteros se han sumado A Curro, sus dueños le ponen "la música alta para no escuchar las explosiones". Natalia, cierra una galería de historias -y explosiones- para no dormir con una conclusión: "Los perros tienen el oído 4 veces mas sensible que el humano. Los humanos son 4 veces mas imbeciles que los perros".