Santiago Souvirón insta a los cofrades a «ir todos a una» y a defender sin dudar lo que les une

Santiago Souvirón/Eduardo Nieto
Santiago Souvirón / Eduardo Nieto

«Nosotros no podemos ser cómplices indirectos de quienes nos atacan y no valoran lo que somos», afirma el pregonero de la Semana Santa 2018

ÁNGEL ESCALERA y ANTONIO M. ROMEROMálaga

«Tenemos que ir todos a una y defender lo que verdaderamente nos une». Con esta frase ha instado el periodista Santiago Souvirón a los cofrades a no echarse para atrás ante los ataques que sufren en «unos tiempos difíciles para la coherencia y el respeto. Tiempos en los que lo digital y lo individual se imponen casi por obligación en una sociedad que cada vez tiene menos identidad», ha afirmado Souvirón en el pregón oficial de la Semana Santa de Málaga de 2018 que se ha celebrado en este sábado en el Teatro Cervantes. El pregonero ha dejado claro en su mensaje que las cofradías deben dar testimonio de su implicación cristiana en la sociedad.

Además

«No se nos puede llenar la boca para defender los valores cristianos de puertas hacia fuera y darles la espalda de puertas hacia adentro. Tenemos que darle sentido a nuestro ser cofrade desde la raíz, desde la verdad. Tenemos que amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos: ese es el verdadero mensaje, de ahí nace todo, es lo que le da sentido a lo que vamos a vivir en apenas siete días», ha manifestado el pregonero. A su juicio, el compromiso cristiano y cofrade no se puede reducir a siete días al año, ni siquiera a cuarenta. «Ahora más que nunca, tenemos la obligación de mantener ese compromiso durante todo el año», ha destacado. Y ha añadido: «Cofrades, ya ha llegado la hora. Ya está aquí ese tiempo que hemos esperado y añorado, ese en el que salimos a la calle para demostrar públicamente quiénes somos, de dónde venimos y qué nos mueve. Esos tiempos en los que los sueños se convierten en realidades». Souvirón ha exhortado a los integrantes de las cofradías a salir a la calle «a rezar sin complejos».

En la primera parte del acto ha habido un concierto ofrecido por la capilla musical de Nuestra Señora de los Dolores y la banda de música de La Paz, que han interpretado seis piezas musicales sacras y procesionales. Tras el intermedio, el comunicador cofrade Francisco Javier Jurado ‘Coco’ ha presentado al pregonero. Ambos se han fundido en un abrazo en el escenario del Cervantes. Santiago Souvirón ha empezado su alocución con un canto a Málaga. «Hoy voy a decirte cosas que nunca te he dicho. Ponerle verbo a lo que mi alma ha callado, cantarte amor desde este atril que es balcón engalanado, desde este abismo de responsabilidad que me marca el proscenio. Nunca te lo he dicho antes, Málaga, pero hoy debo hacerlo porque sigues siendo tú la que me quita el aliento. Y vago por las esquinas de tus calles, desde el Perchel hasta El Palo, desde la Trinidad hasta la Victoria. Y corro por La Coracha, te contemplo en Mundo Nuevo, la Merced, la Catedral, Pozos Dulces… dulces sueños», ha dicho. El pregonero ha definido a su ciudad natal como «una tierra que nunca tuvo más que virtudes para ser envidiada». Y ha acabado la introducción de su pregón afirmando: «Málaga, Semana Santa, es el día en que ya puedo morir».

Seguidamente, ha agradecido al presidente de la Agrupación de Cofradías, Pablo Atencia, por haber confiado en él para dar el pregón. «Gracias por darme el mejor regalo que nadie puede recibir: la amistad. Gracias por tu generosidad, por tu trabajo y por tu entrega desde siempre a la Semana Santa y a las cofradías», ha dicho. El agradecimiento lo ha hecho extensivo a los hermanos mayores, los cofrades, su familia, sus amigos, sus compañeros de Canal Málaga, los medios de comunicación, a su presentador, Francisco Javier Jurado, y, especialmente, a la Virgen de Gracia y Esperanza, que es pilar de su vida e ilumina sus días.

La historia de todos

El periodista ha explicado que no iba a hablar de las cofradías en particular, sino a referirse a la Semana Santa en su globalidad. «Hoy os quiero contar la historia de un enamorado de la Semana Santa: mi historia, la tuya, la vuestra, la nuestra, la de todos». En esta primera parte de su intervención, ha hecho un ejercicio de memoria y ha recordado una serie de vivencias de su infancia, a través de las que descubrió un mundo que lo apasionó y lo hizo un cofrade de corazón.

Así, ha ido hilando pequeñas historias que conforman la gran historia de la Semana Santa de Málaga, como «la de la paloma que una vez quiso dejar de volar para posarse en las manos de esa mujer que era el nido perfecto de la calma» o la de los presos que se escaparon de la cárcel para acompañar a El Rico para que curase a los habitantes de Málaga de una terrible epidemia o el caso del bandolero que, huyendo de unos soldados, se escondió en el manto de una Virgen o la historia «del de la túnica blanca». Souvirón ha indicado que esas historias provocan en un niño «una explosión de sensaciones difíciles de asimilar». A continuación, ha recreado una especie de cuento en el que él y su padre fueron protagonistas una mañana de Domingo de Ramos de su niñez. «No hay nada en la vida de un cofrade como aquellos recuerdos de niño», ha aseverado.

Tras la infancia, se ha adentrado en el complejo periodo de la adolescencia, donde cuesta encontrar las raíces, algo en lo que las cofradías y las sagradas imágenes juegan un papel determinante. En ese contexto, Souvirón ha dedicado palabras a Santa María de la Victoria, Patrona de Málaga. «La que siempre nos protege. La fe más verdadera en ciento cincuenta años de patronazgo. La que viste sin vestir... La de un barrio que es frontera. Patrona de nuestras vidas, con setenta y cinco años de realeza», ha proclamado.

Relevo generacional

El pregonero ha alertado de que el relevo generacional es fundamental en las cofradías para que no se pierdan generaciones y el futuro esté asegurado. «Tenemos la suerte de contar con una juventud cada vez más formada y preparada. No veamos en ella una amenaza, sino una oportunidad», ha recalcado para, a continuación, subrayar que «la vida en las cofradías necesita del equilibrio perfecto entre la experiencia y la juventud. En vosotros, jóvenes está el futuro», ha señalado.

En la siguiente parte de su alocución, Santiago Souvirón se ha adentrado en lo que para él es el verdadero sentido de la penitencia. Para explicarlo ha recurrido a desgranar una serie de historias de personas que se armaron con la fuerza de la fe para superar problemas, enfermedades y dificultades. «El principal patrimonio que tienen las cofradías son las personas», ha significado el periodista como línea argumental de las miles de imágenes y de historias que aportan la Semana Santa y las cofradías y que «enseñan las distintas formas expresar lo mismo y que demuestran la grandeza de un sentimiento del que todavía no se han encontrado palabras exactas para definirlo».

De ese modo, ha hablado del niño que tiene miedo a vivir y que no quiere ir al colegio porque los demás lo tienen arrinconado; de un matrimonio al que una enfermedad atacó a su hijo; de la mujer que aguarda inquieta todo un año para ir detrás de Cristo; de un padre coraje que jamás se había asomado a una cofradía o la historia de una mujer mayor a la que, de la noche a la mañana, se le ha ido más de media vida y está sola.

‘Coco’ pide que se huya de la insidia en las hermandades

Francisco Javier Jurado Carmona ‘Coco’, pregonero de la Semana Santa de Málaga de 2017, en la presentación en la que cedió el testigo al periodista Santiago Souvirón, dijo que este representa a una juventud cofrade adulta, una generación formada en la era de la comunicación, en las cercanías de la información, valorada en intenciones, asumida para presente y futuro en su proyectos. «Con una encomienda, ser perseverantes, seguir ilusionando con nuestras experiencias, sin adocenarnos en Youtube y Wikipedia», afirmó Jurado ‘Coco’. El comunicador cofrade, tras recordar a la Patrona de Málaga por los actos organizados en su honor este año y mencionar que sigue sin haber un monumento de homenaje a cofrades y cofradías, pidió a los integrantes de las hermandades una «reflexión obligada» y dijo: «Cerremos los despachos a elucubraciones y subterfugios; si somos hermandad, tratémosnos como hermanos; si somos confraternidad, tratémosnos fraternalmente, sin pábulos ni sustento a la insidia, normalizando nuestro convivir, dando orgullo y reconocimiento a la memoria nazarena». CocoJurado –que tuvo palabras de ánimo para Antonio Guadamuro, decano de los informadores cofrades, para que se recupere de una reciente operación cardiaca– destacó las cualidades personales, cofrades y profesionales del pregonero. «¡Prevenido, Santiago Souvirón Gross! ¡Prevenido, pregonero. Tuya es la palabra! ¡Porque esto es Málaga!», afirmó Francisco Javier Jurado para finalizar.

En el recorrido por las etapas de la vida, Souvirón ha llegado a la de la madurez, cuando se ve la realidad de una forma diferente y se empieza a entender que «la formación sigue siendo una asignatura pendiente de las cofradías», de la que todos hablan, pero a la que no se le termina de dar el verdadero peso que necesita. También ha hecho mención «a la importancia que debe tener el culto interno» en las hermandades, algo que tendría que ir más allá del bullicio que pone los vellos de punta. «Tenemos que llenar las iglesias, arropar a nuestros sagrados titulares y darle sentido a nuestro ser cofrade y cristiano más allá de un día», ha asegurado.

El pregonero ha criticado a los que no respetan a los componentes de los cortejos procesionales. «La procesión empieza en la cruz guía y termina en el último músico. Y hay que respetarlo todo; desde el principio hasta el final», ha sentenciado.

Aunque a Souvirón le parece mentira que Málaga no tenga todavía un monumento a las cofradías y la Semana Santa, ha precisado que el mejor monumento que pueden hacer los cofrades es transmitir los valores que llevan intrínsecos en su ADN a las generaciones venideras. «Ese monumento que nace en cada uno de nosotros, que florece en los demás y se multiplica, es el que debemos defender y construir, porque si no, si perdemos lo que somos, algún día habrá una escultura en la calle, se pasará delante de ella, pero nadie sabrá cuál es su significado», ha remarcado.

Acudir a los hospitales

Después de recitar una sentida poesía que ha acabado con la frase: «¡Que yo fui tu hombre de trono y ahora soy tu nazareno!», el periodista de Canal Málaga ha comenzado la última parte de su pregón. En ella ha animado a los cofrades a darle el aliento a los que han perdido la esperanza, «a tender la mano a quienes la sociedad margina, apalea y lapida», a acoger los que son diferentes, a acudir a los hospitales a consolar a los enfermos y los que han caído en la desesperanza, sin olvidar que hay que secar el sudor y la sangre a los que sufren el efecto de una sociedad injusta.

Souvirón ha recordado a destacados cofrades fallecidos. «Y aunque parece que se fueron, siguen estando entre nosotros», en referencia a Jesús Castellanos, Agustín del Castillo, Pepe París, Luis Méndez, Salvador López y Antonio Garrido, del que ha significado que es el «eterno pregonero que está más cerca que nunca de su prisionera del romero».

El pregonero ha recordado a los cofrades que no olviden que su mejor arma es y será siempre el amor. Y de ahí nace la hermandad. «No veamos como enemigos a quienes son nuestros hermanos en Cristo, no lo hagamos porque entonces nada de esto tendrá sentido», ha afirmado antes de decir: «Ya llegas y me muero. Y me muero porque te quiero. Porque te estábamos esperando. Porque siempre te echo de menos y ya siento que te estás marchando. Por eso te anhelo. Por entero. Semana Santa mía. De mi alma. De este teatro entero. De un pueblo que te aguarda en un sueño verdadero».

En sus palabras finales ha destacado: «Nuestro pueblo está de gala. Y sus calles lo reflejan. Vístete de limpio por dentro. Vete arreglado por fuera. Y no te olvides de su padre. Ni de tu madre. Ni de tu hijo. Ni de tu abuela, porque aquí se trata de amor. De quererlos como a Ella... Ya llegas y me muero. Y me muero porque te quiero. He dicho». El público puesto en pie ha ovacionado a Souvirón.

Entre las autoridades presentes en el pregón han estado el obispo de la diócesis, Jesús Catalá; los vicarios generales, Antonio Coronado y Antonio Sánchez Herrera; el delegado de Hermandades y Cofradías, Manuel Ángel Santiago; el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre; el delegado de la Junta en la provincia, José Luis Ruiz Espejo; el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, y el subdelegado del Gobierno, Miguel Briones.

El pregón ha tenido una duración de una hora y treinta y tres minutos, durante los que el pregonero ha sido aplaudido en catorce ocasiones. En dos momentos de su exaltación, sus palabras han sido acompañadas por la música del pianista Francisco Javier Criado. El escenario ha tenido una decoración austera, concebido alrededor de tres pilares del pregonero: la tierra, la familia y la fe. Todo ello visualizado en un habitáculo muy intimista que representa su intenso mundo interior.

Los momentos del pregón:

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