El proceso para beatificar al doctor Gálvez Ginachero pasa a Roma

Acto celebrado ayer en el Santuario de la Victoria. / Paula Hérvele

Clausurada la fase diocesana hecha en Málaga con la declaración de más de 50 testigos y el examen de más de 3.000 documentos

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Una vez finalizada la fase diocesana de la causa de beatificación del doctor José Gálvez Ginachero, Siervo de Dios, el proceso continuará ahora en la congregación para la Causa de los Santos en Roma, donde podrá ser nombrado venerable en tanto que se que certifica un milagro obrado por la intercesión del doctor Gálvez que permita declararlo beato. Si hubiese un segundo milagro, alcanzaría la santidad.

La fase diocesana de la causa de beatificación se clausuró ayer en un acto celebrado en el Santuario de la Victoria, con la presencia del obispo de la diócesis de Málaga, Jesús Catalá, en el que se firmaron, cerraron y lacraron las cajas con la documentación recabada para el estudio de la citada causa. Esos documentos son el resultado de un periodo intenso de trabajo e investigación, en el que prestaron declaración más de 50 testigos y se examinaron más de 3.000 documentos y los escritos de Gálvez Ginachero. Una labor llevada a cabo por dos censores teólogos nombrados al efecto para encargarse de esa tarea. La diócesis de Málaga y la Asociación pro Beatificación, que actúa como parte actora de la causa, han examinado cómo vivió el doctor Gálvez Ginachero las virtudes cristianas y su fama de santidad.

José Gálvez Ginachero (1866-1952) fue uno de los médicos más prestigiosos de su época, con importantes aportaciones en el campo de la tocoginecología, especialidad en la que brilló y fue un referente nacional e internacional. Era habitual que no cobrara a los más desfavorecidos de la fortuna. La caridad fue otra faceta en la que sobresalió este médico malagueño, que fue un cristiano convencido.

El doctor Gálvez obtuvo en 1893 una plaza en el Hospital Civil, centro que posteriormente dirigiría y en que trabajó durante 58 años. Casado con María Moll Sampelayo, con la que tuvo tres hijos (Carmen, Josefina y José), fue un precursor de las medidas higiénicas en la atención a las parturientas, lo que le permitió salvar muchas vidas. Gálvez Ginachero fue nombrado alcalde de Málaga en octubre 1923, cargo que ocupó hasta mayo de 1926. También fue presidente del Colegio de Médicos.

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