Ocurrió un Martes Santo

Fotografia de la Virgen del Rocío en la iglesia en 1931./
Fotografia de la Virgen del Rocío en la iglesia en 1931.

Repasamos las principales efemérides acontecidas ese día en la Semana Santa de Málaga

RAFAEL RODRÍGUEZ PUENTE

1865. La Hermandad del Nazareno, de la parroquia de San Juan, se trasladó a la iglesia del Hospital de Santo Tomás y, desde allí, efectuó su procesión hasta San Juan tres días después; esto es, en la jornada del Viernes Santo.

Más efemérides

1893. Se tiene constancia de la salida procesional de la Hermandad de la Concepción Dolorosa desde la iglesia de los Santos Mártires, aunque la puesta en escena fue deslucida a causa de la lluvia. Detrás de la Dolorosa, en un segundo trono, figuró la imagen de San Juan Evangelista.

1923. Según recogía el periódico ‘La Unión Mercantil’ en el Martes Santo 10 de abril de 1923, el presidente de la Agrupación de Cofradías, Antonio Baena, se lamentaba de las falsas informaciones vertidas en distintos medios de comunicación de tirada nacional en relación a una supuesta epidemia propagada en Málaga y a las previsiones de mal tiempo para toda la Semana Santa. Estas advertencias las calificó Baena de «envidia» para ahuyentar al turista. Finalmente, ni fueron ciertas las enfermedades ni llovió durante los días santos. El líquido elemento tan solo hizo acto de presencia en la mañana del Domingo de Ramos.

1929. La procesión de la Cofradía del Nazareno de los Pasos y la Virgen del Rocío sale por la puerta lateral de San Lázaro, abierta cuatro días antes del Martes Santo.

1931. La Virgen del Rocío, la primera de las versiones realizadas por Pío Mollar, procesionó por primera vez sobre un trono de corte modernista, construido en Valencia, en los talleres de orfebrería Mengó y da Pena, siguiendo el diseño de José Rueda Aguilar, quien ideó un conjunto en el que el cristal, la plata y el damasco blanco armonizaban con la vestimenta de la imagen mariana. Desde entonces, la Virgen siguió arreglada con ropajes blancos, primeramente tocada de corona imperial, y más adelante, provista de su característico halo. Durante la jornada del Martes Santo de 1931 también se detectaron algunos incidentes y sus autores fueron detenidos. Un mes después tuvieron lugar los sucesos de mayo de 1931 que desencadenaron la quema de conventos y parte del patrimonio cofrade.

1939. La Sentencia, cuyo cortejo era integrado exclusivamente por hermanos, nada habitual por esas fechas, se estrena procesionalmente, aun cuando ya lo hizo en 1931, antes de que surgieran las revueltas de la década de los treinta.

1970. Cuando el trono de la Virgen de Gracia se dispuso a entrar en el Pasillo de Santa Isabel, después de discurrir por la Tribuna de los Pobres, los portadores decidieron no continuar, argumentando el excesivo peso. Según aclaró el hermano mayor, Antonio Rojo, al entonces presidente de la Agrupación de Cofradías, José Atencia García, «ya en el final de la calle de la Victoria vieron cómo los portadores de trono se evadían por las calles cercanas quitándose las túnicas y marchándose. La causa de todo ello no te la puedo explicar, pues teníamos contratados 140 hombres para el Cristo más algunas promesas y 140 para la Virgen más diez alumnos de los Maristas. El personal lo teníamos contratado a 350 pesetas por persona –se incluía un vale por consumición en el conocido Bar Ideal, de calle la Victoria–, y dos capataces a 15.000 pesetas como así lo han cobrado en su totalidad». Afortunadamente, el trono del Rescate sí llegó a calle Agua, mientras que la talla de la Virgen tuvo que ser guardada en una casa particular, situada en la calle García Briz. Aprendida la lección, al año siguiente se contó con 150 hermanos jóvenes para portar el trono del Señor, ayudados por un artilugio mecánico con ruedas, aunque se permitía el movimiento de los portadores. Por su parte, la Dolorosa de Gracia salió desprovista de su largo manto bordado y sobre las andas procesionales de la Divina Pastora de Capuchinos, cuyo tamaño y peso eran bastante inferiores a los del antiguo trono de Pérez Hidalgo (1957). La experiencia fue positiva y los medios de comunicación alabaron la iniciativa, aunque los cofrades desistieron de tal mecanismo en sucesivos años al comprobar que la juventud era capaz de soportar el peso de los tronos.

1975. El diario SUR anuncia que todos los componentes «de nuestra gran unidad» deben estar a las 21.30 horas en la Jefatura Provincial del Movimiento, para acompañar en su recorrido procesional al Cristo de la Humillación y la Virgen de la Estrella, «patrona nacional de la División Azul».

1993. La Hermandad de Nueva Esperanza, aun no perteneciendo a la Agrupación de Cofradías, pasó por el recorrido oficial.

1999. La Virgen de los Dolores Coronada, de la Archicofradía de la Expiración, recibe la cruz de plata de la Orden al Mérito de la Guardia Civil. Acudió al acto el entonces director general del benemérito instituto, Santiago López Valdivielso.

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