Una noche de Semana Santa en verano

Jesús El Rico, en la plaza de la Constitución durante el acto de liberación de la condenada. / Foto: Fernando González | Vídeo: Pedro J. Quero

Jesús El Rico protagoniza un histórico indulto de una mujer en julio tras no poder hacerlo el Miércoles Santo

ANTONIO M. ROMERO

La Semana Santa se coló ayer de lleno en el verano malagueño de playas, chiringuitos y calor. Málaga vivió este sábado una atípica jornada cofrade con dos procesiones que llenaron las calles de devotos y ofrecieron un atractivo más a los miles de turistas que visitan la ciudad estos días, pudiendo disfrutar del sabor el sentir cofrade de esta tierra. Los protagonistas fueron, de un lado, las imágenes de Jesús El Rico y la Virgen del Amor, en su traslado desde la iglesia de San Julián a su rehabilitada sede canónica de la parroquia de Santiago, un desfile que la cofradía aprovechó para cumplir la tradición y liberar a un reo tras no haberlo podido hacer el Miércoles Santo; y de otro, el Señor de la Humillación, que dejó estampas para el recuerdo en su recorrido por la feligresía de Santo Domingo y el barrio del Perchel en una salida extraordinaria con motivo del 75º. aniversario de la imagen del Cristo dominico.

En la imagen superior, la Virgen del Amor, en su recorrido. A la izquierda, autoridades en la plaza de la Constitución. Al lado, la presa liberada. / F. González | E. Nieto

Pasaban pocos minutos de las nueve de la noche cuando M. Y. H. C., una joven de mediana edad, natural de Granada, recuperó la libertad gracias a Jesús el Rico en cumplimiento del privilegio otorgado a la cofradía por el rey Carlos III hace más de 250 años. La liberación se hizo esperar este año ya que se produjo casi tres meses después de su fecha habitual, el Miércoles Santo, ya que en Semana Santa no pudo hacerse al no haber aprobado el Gobierno ningún indulto a causa de que los reos propuestos no reunían las condiciones exigidas. La perseverancia de la ciudad, a través de la hermandad, la Agrupación de Cofradías y las autoridades locales con el Ayuntamiento, la Diputación y la Subdelegación del Gobierno a la cabeza, permitieron subsanar este error y cumplir la tradición.

El ministro de Justicia garantiza que la liberación se hará cada año el Miércoles Santo

La liberación de este 2017 ha sido histórica no sólo por el hecho de haberse producido fuera de Semana Santa, sino por el lugar, ya que se celebró en una abarrotada plaza de la Constitución –tradicionalmente es en la plaza del Obispo y antaño en el Palacio de la Aduana–. En la parte sur de la céntrica plaza se ubicó una tribuna, donde presidieron el acto el ministro de Justicia, Rafael Catalá; el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz; el subdelegado en la provincia, Miguel Briones; el alcalde de la capital, Francisco de la Torre; el de Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova; el presidente de la Diputación, Elías Bendodo; el obispo de la diócesis, Jesús Catalá; el jefe superior de Policía de Andalucía Oriental, Jorge Martí; el comisario provincial, Francisco López Canedo; la presidenta de la Audiencia Provincial, Lourdes García; el fiscal jefe de la Audiencia, Juan Carlos López Caballero; los diputados populares Carolina España y Avelino Barrionuevo; el decano del Colegio de Abogados, Francisco Javier Lara; el subdirector general de Gestión de Instituciones Penitenciarias, Javier Nistal; el director de la cárcel provincial, Andrés Enríquez, y el hermano mayor de la cofradía, Antonio Martínez.

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En un gesto inusual en estos actos, Martínez tomó la palabra para agradecer el respaldo del pueblo de Málaga y sus instituciones para que la liberación se haya producido y no se haya roto la tradición. «Si es un orgullo ser católico y cofrade, el mayor orgullo es ser malagueño y contar con todos vosotros. Muchas gracias Málaga por vuestro apoyo y por hacer más grande a Málaga y sus tradiciones», afirmó el hermano mayor, quien admitió que esta liberación, dadas las vicisitudes, tuvo una mayor carga emotiva.

Catalá, por su parte, en declaraciones a la prensa garantizó que no volverá a suceder lo que ha pasado esta año y se trabajará para que la liberación tenga lugar, como marca la tradición en Semana Santa. El ministro de Justicia subrayó que «las tradiciones hay que mantenerlas porque forman parte del sentimiento de la ciudadanía y el Gobierno está comprometido en ese sentido».

Jesús de la Humillación junto a su iglesia de Santo Domigo al poco de iniciar su recorrido.
Jesús de la Humillación junto a su iglesia de Santo Domigo al poco de iniciar su recorrido. / Eduardo Nieto

La presa, condenada por la sección novena de la Audiencia Provincial de Málaga a la pena de tres años y tres meses de prisión por un delito contra la salud pública, cometido en 2013, por el menudeo de drogas y a la que aún le quedaban dos años para cumplir la pena, acompañó al Señor de Puerta Oscura delante del trono portando una vela y ocultando su identidad bajo un capillo negro.

Jesús El Rico fue sobre su trono de traslado, exornado con un monte de corcho y bungavillas, acompañado por cinco tambores de la banda de cornetas de Fusionadas, mientras que tras la Virgen del Amor, sobre el trono de traslado de la Sangre exornado con rosas blancas, interpretó marchas la banda de música de la Expiración. El cortejo, tras recorrer las calles del Centro, llegó a su parroquia, de la que han estado fuera año y medio, pasada la medianoche.

Humillación

En su trono procesional del Martes Santo, exornado con un monte de claveles rojos, escoltado por agentes de la Policía Local y portado por dos turnos de hombres de trono, la soberbia imagen de Jesús de la Humillación recorrió su barrio.

Francisco Ortega Ortigosa, el más veterano de los treces mayordomos vivos del trono –se fueron turnando a lo largo de toro del recorrido para dirigir las maniobras–, fue el encargado de dar los primeros toques de campana y de sacar el trono del interior de Santo Domingo. Al paso por la capilla de Mena, donde fueron saludados por el guión de la congregación, hubo una ofrenda floral.

El Señor de la Humillación recorre El Perchel en una jornada con miles de personas en las calles que disfrutaron de una atípica jornada cofrade

El trono visitó la capilla de la Virgen de los Dolores del Puente, donde fueron saludados por el guión de la cofradía del Lunes Santo y se cantó la ‘Salve’. Asimismo, el Señor de la Humillación acudió a la basílica de la Esperanza, donde fueron recibidos por el guión de la archicofradía y el director espiritual y párroco de Santo Domingo, Antonio Coronado. El trono se situó frente al atrio del templo contemplando las imágenes del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso y la Virgen de la Esperanza.

Visita del Señor de la Humillación a los Dolores del Puente.
Visita del Señor de la Humillación a los Dolores del Puente. / E. Nieto

Desde allí, Jesús de la Humillación, que estuvo acompañado de la banda de cornetas y tambores del Cautivo, se internó por el río de su historia que son las callejuelas del barrio del Perchel, donde dejó estampas para la historia, como el emotivo acto en el Llano de Doña Trinidad junto a la comisaría de la Policía Local, hermano mayor honorario de la cofradía, o la visita al convento de las Filipenses. En su desfile, que fue a paso lento, recreándose, hubo pulsos, petaladas, saetas, verdiales y piropos al Señor de la túnica blanca del Perchel, que regresó a su templo ya de madrugada y donde estaba previsto que Juan Pérez Ranea, el segundo mayordomo vivo más antiguo, diera los últimos toques de campana de una jornada cofrade histórica en pleno estío.

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