Miñarro: «El Cautivo estaba en una situación de alto riesgo»

Miñarro posa con el hermano mayor de la cofradía y los dos pernos metálicos extraídos al Cautivo. / Foto: Eduardo Nieto | Vídeo: Pedro J. Quero

El imaginero y profesor detalla en una conferencia el proceso de restauración de una imagen que tenía «graves problemas de estructura»

ANTONIO M. ROMERO

«La imagen del Cautivo estaba en una situación de alto riesgo». Este es el diagnóstico expuesto por Juan Manuel Miñarro, imaginero y profesor de Bellas Artes en la Universidad de Sevilla, sobre el estado en el que llegó a su taller el Señor de Málaga para someterse a un proceso de restauración para corregir «los graves problemas de estructura» que presentaba la talla de Martín Simón.

Miñarro detalló este sábado en una conferencia en el Teatro Cánovas de Málaga el proceso de restauración que ha llevado a cabo entre el 29 de mayo, cuando el Cristo de la túnica blanca llegó a su taller, hasta el pasado 29 de septiembre. El profesor hizo un minucioso recorrido por la historia de la imagen, los procesos de restauración a los que fue sometida la talla, la preparación y la metodología y las actuaciones desarrolladas en la estructura inferior y superior y en la cabeza del Señor, así como otras intervenciones menores en la película pictórica de la talla.

La actuación primordial ha sido quitar dos gruesas barras de hierro de casi tres kilos de peso

Miñarro, en declaraciones previas a este periódico, explicó que el estado de la imagen era «de alto riesgo» y que si no se actuaba el Cautivo no podría haber seguido procesionando. En este sentido, subrayó que la actuación primordial y prioritaria ha sido quitar las gruesas barras de hierro que se le añadieron en 1981 para fijar la imagen a su peana y que «se ha demostrado que no fue la solución correcta», según el restaurador, porque han ido creando grietas y una presión sobre la imagen que habían puesto en peligro su estabilidad.

«Nunca nos habíamos enfrentando a unas barra de estas dimensiones. Eran una bestialidad de barras. Ha sido una actuación muy compleja», manifestó Miñarro, quien añadió que la barra de la pierna derecha tenía un peso de casi tres kilos y la de la izquierda, unos dos kilos.

Esta actuación se completó con el desmontaje de la imagen de la peana y los elementos metálicos injertados en los pies, el resanado y consolidación de los ensambles de esa zona con la limpieza de la madera y los injertos de madera en aquellas zonas donde había desaparecido por el desgaste. Se ha realizado una nueva peana con unos sistemas de sujeción capaces de soportar un peso de 1.400 kilos y se ha realizado un sistema de asas para el transporte y manipulación de la imagen.

Fisuras en el rostro

En la parte superior, según explicó Juan Manuel Miñarro, se actuó sobre la cabeza donde se observaban algunas fisuras en la parte izquierda del rostro, se ha realizado un nuevo sistema de sujeción para la corona de espinas y para las potencias, se han limpiado los ojos con la eliminación de las pestañas que tenía. Además se han revisado y consolidado los ensamblajes de brazos, torso y cabeza.

«La actuación ha sido sobre las estructuras, no se ha tocado nada de policromía. Los males que presentaba la imagen de Jesús Cautivo eran internos más que externos», manifestó Miñarro, quien se mostró muy crítico con las restauraciones anteriores: «Se cometieron errores en el tratamiento al que fue sometido en años anteriores».

El Cautivo será presentado el lunes 9 en una de las salas Ars del Palacio Episcopal, donde permanecerá expuesto hasta el día 11.

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