Una Magna Procesión de la Victoria inolvidable

El altar de la Virgen de la Victoria instalado en la fachada principal de la Catedral./Fernando González
El altar de la Virgen de la Victoria instalado en la fachada principal de la Catedral. / Fernando González

Miles de personas llenan el Centro de Málaga para la procesión de diez Vírgenes coronadas

ANTONIO M. ROMERO , JESÚS HINOJOSA y ÁNGEL ESCALERAMálaga

Inolvidable, irrepetible y multitudinaria. Así se puede resumir la jornada vivida ayer por Málaga y que ya ha entrado con letras de oro en los anales cofrades de la historia de la ciudad. Miles de personas, un gran número de ellas llegadas desde distintos puntos de Andalucía y otras provincias españolas, llenaron el Centro Histórico y los barrios del Perchel, la Trinidad, la Victoria y Capuchinos para asistir a la procesión magna organizada con motivo del 150º aniversario del patronazgo de la Victoria y el 75º aniversario de su coronación canónica. En una estampa única, las imágenes de pasión y gloria de la ciudad coronadas –Soledad de Mena, Dolores del Puente, Carmen, Rocío, María Auxiliadora, Zamarrilla, Trinidad, Esperanza y Dolores de la Expiración– procesionaron por este orden en una jornada calurosa, en lo ambiental y lo meteorológico, por unas calles engalanadas y repletas de público, aunque sin la masificación de los días grandes de la Semana Santa. Posiblemente la final de la Champions, que coincidió con la procesión, influyó para que hubiera menos afluencia de la esperada en las horas centrales de este acontecimiento religioso.

La principal incidencia en lo relativo a los horarios e itinerarios se produjo en la confluencia de la calle Cisneros con Fernán González, donde intercambiaron su orden de paso los cortejos de Zamarrilla y María Auxiliadora. Ello provocó un corte de más de un cuarto de hora en el recorrido común de los cortejos. Cuando la Virgen del Rocío se encontraba en la plaza de la Marina, la cruz guía de María Auxiliadora no había aparecido aún por la calle Martínez. Según el hermano mayor de Zamarrilla, Rafael Gallego, su procesión llegó, como estaba previsto, a las 19.30 horas al cruce de Cisneros con Fernán González sin que hubiera pasado aún María Auxiliadora, que debía precederla. «Llamamos a la Hermandad de la Victoria para ver qué hacíamos y, al no poder localizar por teléfono al presidente de María Auxiliadora, acordamos con el Cautivo que seguiríamos nosotros para no provocar más parón a la Virgen de la Trinidad», explicó Gallego. Por su parte, el presidente de la Archicofradía de María Auxiliadora, José Luis Pérez, aseguró que su cortejo cumplió horarios y que la salida se produjo, como tenía previsto, a las 17 horas –y no a las 16.30 horas como se anunció inicialmente– al suprimirse varias calles del itinerario de ida. «Hemos ido en hora», remarcó.

Esta circunstancia provocó un parón de más de media hora al cortejo de la Esperanza en la calle Sagasta. Además, hubo cortes de unos diez minutos aproximadamente en el recorrido común entre los cortejos de las últimas cuatro cofradías, contabilizados en la calle Cortina del Muelle.

Tras el recorrido común, el epicentro del evento fue la plaza del Obispo, en el que el clima de oración y recogimiento marcó el acto presidido por la Patrona y oficiado por el obispo, Jesús Catalá, y otros sacerdotes. Alas 20.45 horas se abrió la puerta principal de la fachada de la Catedral para que saliera la Virgen de la Victoria, a ruedas, sobre la carroza del Corpus Christi, momento en el que la banda de la Vera Cruz de Almogía, que acompañó a la Patrona en su procesión, interpretó el himno nacional. Se inició entonces el discurrir de los cortejos ante la Virgen de la Victoria, cobijada bajo un palio a modo de baldaquino confeccionado con la bambalina del dosel de su novena y con paños decorados con dibujos de Pablo González similares al bordado del dosel.

Además

Según la idea del cofrade Miguel Ángel Blanco, arbustos y frisos y centros de claveles y margaritas blancas exornaron el atrio de la Catedral, convertido en escenario de una ceremonia muy similar a la que se llevó a cabo con ocasión de la procesión mariana del Mater Dei en 2013 por el Año de la Fe. Tras una introducción al acto, al paso de cada cortejo se leyeron textos bíblicos y alusivos a la historia de cada imagen coronada y se rezaron peticiones. Música de Frisina, Bach, Mozart, Beethoven y Rossini pusieron fondo al discurrir de cada imagen coronada ante la Patrona. Se interpretaron composiciones dedicadas especialmente a la Virgen María, incluida la popular Salve Marinera, al paso de la Virgen del Carmen.

Tras la oración y bendición final por parte del obispo, y la interpretación del himno de la coronación de la Virgen de la Victoria, la imagen regresó al interior de la Catedral, de la que regresará a su santuario el próximo sábado, víspera delCorpus.

Victoria Medalla de los canónigos del Cabildo Catedralicio

La histórica jornada de ayer comenzó para los hermanos de la Victoria con una inesperada sorpresa en forma de distinción para la imagen. A primera hora de la mañana, los canónigos del Cabildo Catedralicio se reunieron en torno al trono de la Virgen, dispuesto en el trascoro, para entregarle su medalla. El hermano mayor de la Victoria, Francisco Toledo, recibió de manos del deán, Antonio Aguilera, esta distinción, solo concedida hasta ahora para la Virgen de los Dolores del Puente, con ocasión de su coronación en el año 2004. La Patrona lució en su pecho esta medalla durante la mañana y en el acto de la noche pero no así en la procesión, para evitar que el movimiento de la presea pudiera dañar la talla. En su mano, en sustitución del tradicional pajarito, llevó el ramillete de flores de joyería que posee, y a sus pies la media luna cedida por la Cofradía del Socorro de Antequera que ha utilizado durante sus cultos extraordinarios.

Como sucede cada 8 de septiembre, formaron parte del cortejo de la Patrona por el recorrido común representaciones del Ayuntamiento y de la Diputación Provincial, encabezadas por el alcalde, Francisco de la Torre, y el presidente de la institución supramunicipal, Elías Bendodo, respectivamente. Diputados provinciales y concejales del Consistorio, entre ellos el portavoz del PSOE, Daniel Pérez, vistieron de chaqué.

El obispo precedió al trono junto al vicario general Antonio Coronado y el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, Manuel Santiago. También figuró en la presidencia Pablo Atencia, presidente de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa.

Eduardo Nieto

Por otra parte, presenciaron la magna el viceconsejero de Turismo, Diego Ramos, las diputadas del PP Celia Villalobos y Carolina España, y el presidente del PP-A, Juanma Moreno, entre otras autoridades.

La Virgen de la Victoria fue la protagonista ayer de la histórica jornada cofrade en su honor. La imagen figuró de forma excepcional en dos tronos. La procesión por las calles del Centro la efectuó en el que utiliza para su salida de cada 8 de septiembre, pero sustituyendo los arbotantes de las esquinas por los faroles del Nazareno de la Archicofradía de la Pasión. El templete, un poco más elevado de lo habitual, lució unas guirnaldas de flores en tonos lilas. Asimismo, se colocaron en las capillas laterales y la trasera pequeñas esculturas con escenas de la vida de la Virgen (Bodas de Caná, presentación del Niño Jesús en el templo y la Virgen de Belén) cedidas por la Cofradía del Monte Calvario. Una vez que acabó la procesión, para presidir el altar de la fachada de la Catedral, fue colocada sobre la carroza del Corpus Christi, exornada con calas blancas, y realzada sobre la peana del trono del rosario de la aurora de la Virgen del Rosario, de la Cofradía de la Sentencia.

Soledad de Mena Exorno floral novedoso

La Soledad de Mena, que fue ataviada para esta salida extraordinaria como el día de su coronación (11 junio de 2015), llevó en su trono un exorno floral novedoso, ya que fue distinto al del Jueves Santo. Estuvo compuesto por nueve tipos de rosas, predominantemente blancas. A la Dolorosa se le puso en su brazo izquierdo un rosario negro donado por el Papa Francisco. Los 250 hombres que portaron el trono en un solo turno vistieron túnicas negras con el anagrama de la magna bordado en el pecho y cíngulo blanco. Las túnicas fueron confeccionadas para la ocasión.

La expectación era máxima en la explanada de Santo Domingo cuando se puso en marcha el cortejo de la Soledad de Mena. Los primeros toques de campana los dio María del Carmen Ortuño, camarera de la Virgen. El trono pasó junto a la casa hermandad de la Esperanza a los sones del Himno de Coronación de la Esperanza, interpretado por la banda de música de Mena. La Dolorosa fue arreglada con distintas preseas, entre ellas una medalla de plata de la coronación de la Victoria (cedida por una familia de la Congregación de Mena).

Dolores del Puente Estreno de la gloria del palio

La gran novedad que presentó el cortejo procesional de los Dolores del Puente fue la gloria del techo del palio de la Virgen, una obra diseñada por el pintor José Antonio Jiménez Muñoz, hermano de la cofradía, y ejecutada por Orfebrería Sanlúcar. El hermano mayor, Enrique Sánchez, puso de manifiesto que 14 años después de la coronación canónica de la Virgen (celebrada el 31 de octubre de 2004) se pudo ver completo el palio del trono con su gloria.

La Dolorosa del Puente lució un bello exorno floral en tono predominantemente azul. De ese modo se rindió un homenaje a la Patrona por el voto asuncionista de Santa María de la Victoria. En total, se dispusieron en el trono más de 40 especies florales, en cuatro piñas bicónicas.

Fernando González

Un detalle que nunca falta a los pies de la Virgen de los Dolores del Puente en su trono procesional es una azucena entre cardos. El encargado de situar esa flor fue el hermano mayor de Santa María de la Victoria, Francisco Toledo, en nombre de todos los malagueños.

Uno de los momentos más emotivos de Dolores del Puente se produjo cuando la Virgen pasó por la casa hermandad de la Esperanza. El trono fue girando hasta situarse frente al de la Virgen del manto verde, que estaba dentro del edificio cofrade. Mientras que se producía el saludo, repicaban las campanas de la basílica. Testigo del emotivo acto fue la Virgen del Carmen, que estaba a la altura del edificio de Hacienda.

Carmen La Virgen salió por primera vez bajo palio

Una de las muchas estampas históricas que ha dejado la magna de la Victoria ha sido la de ver desfilar por primera vez bajo palio a la Virgen del Carmen, que lo hizo en el trono procesional de la Reina de los Cielos. La imagen llevó el hábito carmelita bordado por Joaquín Salcedo para su coronación en 2004 y el manto de la Virgen de la Victoria de la Cofradía de la Pollinica de Archidona. Además, lució por primera vez en el pecho la banda con la bandera de España como capitana de la Armada española.

El trono, exornado con rosas y fresias en una variedad de colores, tuvo dos turnos de portadores. La Virgen procesionó con la ráfaga de ocho de Manuel de los Ríos que estrenó en la novena de coronación y que hoy es propiedad de la Cofradía de los Desamparados de Cádiz, que la cedió para esta ocasión excepcional.

Los integrantes de la presidencia, miembros de la junta de gobierno, lucieron la medalla de la coronación en lugar del tradicional escapulario. Al paso del trono por la plaza de la Constitución se estrenó la marcha 'Málaga del Carmen' compuesta por Cristian Palomino y que contiene un himno escrito por el carnavalero Jesús Gutiérrez 'Guti'. En su regreso al barrio, la Virgen del Carmen pasó por primera vez por calles como Montalbán, Angosta del Carmen y Cuartelejos, exornadas para la ocasión, y donde hubo petaladas y fuegos artificiales.

La Reina de los Mares, Nuestra Señora del Carmen Coronada, lució en su trono una candelería de 24 piezas con otros tantos cirios adornados con unos dibujos realizados por integrantes del grupo joven que estudian Bellas Artes y que representan a las 24 imágenes marianas que cuentan con la distinción de la coronación canónica en la diócesis de Málaga y Melilla. Unas velas que, según anunció el hermano mayor, Juan Sebastián Beltrán, serán entregadas junto a los dibujos originales a las hermandades malagueñas y melillenses que tienen a sus Vírgenes coronadas.

Rocío Un pentecostés atrasado en honor a la Patrona

Al igual que los cofrades del Cautivo y los devotos de María Auxiliadora, los hermanos de la Cofradía del Rocío vivieron ayer una histórica procesión de pentecostés de su titular mariana, atrasada una semana para participar en el homenaje a la Patrona de la ciudad. La Novia de Málaga volvió a convertirse en el objetivo de miles de personas como ya lo fue con su reciente coronación canónica en el año 2015, uno de los acontecimientos cofrades más multitudinarios que se recuerdan junto con esta procesión magna. La banda de la Virgen de las Nieves de la localidad sevillana de Olivares cerró un cortejo en el que los cofrades del Rocío pusieron todo su esmero para acompañar a su vecina Virgen de la Victoria, que desde siempre preside el frontal del trono de su titular. «Somos la primera cofradía de Málaga y de Andalucía que colocó una reproducción de la Patrona en su trono», apuntó orgulloso el hermano mayor del Rocío, Juan José Lupiáñez. El paso del cortejo por la Tribuna de los Pobre fue apoteósico.

Como sucede cada Martes Santo, el paso de la Virgen del Rocío por la Tribuna de los Pobres fue uno de los puntos más aclamados del recorrido. Volvió a repetirse el rito para que malagueños y foráneos pudieran vivir el momento en el que La Novia de Málaga se pone frente a las escalinatas y su trono es levantado a pulso. Se inició con una aplaudida saeta del sevillano Manuel Cuevas desde un balcón del hotel Tribuna a la que siguió la interpretación de la marcha 'Encarnación Coronada', cuyo canto del avemaría fue coreado por la práctica totalidad del público. El trono se levantó a pulso tres veces.

María Auxiladora El alma de Capuchinos en el corazón de la ciudad

Uno de los barrios malagueños marcados especialmente por la devoción mariana es Capuchinos, que ayer estuvo representado en la magna de la Patrona con la presencia de María Auxiliadora, la primera imagen de la ciudad en ser distinguida con el privilegio de la coronación canónica allá por el año 1907. Como en el caso de los cofrades del Cautivo, la que debía ser la salida habitual de la Virgen de los salesianos por las calles de Capuchinos y Segalerva se convirtió en una procesión extraordinaria que llevó los colores rosa y celeste hasta el Centro. Por imperativos de la organización, no acompañaron a María Auxiliadora los tronos de San Juan Bosco y Santo Domingo Savio.

El trono de María Auxiliadora salió por vez primera desde la flamante casa hermandad de la cofradía salesiana de las Penas y efectuó estación ante la parroquia de la Divina Pastora y Santa Teresa de Jesús, donde fue recibido por las corporaciones que tienen allí su sede y por las monjas clarisas. También hubo recibimientos especiales al paso por la capilla de la Piedad y en la parroquia de San Juan. Llamaron la atención las cintas que colgaban de las manos de la imagen de la Virgen y del Niño Jesús para rememorar la estampa que presentaban hace justo cien años, ya que salían en procesión expuestas en el denominado 'besacinta'.

El trono de María Auxiliadora se detuvo como cada año ante la parroquia de la Divina Pastora, donde pudo ser contemplado por las monjas clarisas. En el frontal del cajillo figuraron las coronas de la Virgen y del Niño que se utilizaron en la coronación de 1907. La banda de música de la Paz estrenó la marcha 'Ante ti Auxiliadora', compuesta por José Luis Pérez Zambrana.

Zamarrilla Rostrillo con tejidos del siglo XIX

María Santísima de la Amargura, de la Hermandad de Zamarrilla, llevó ayer un rostrillo diferente al del Jueves Santo, con lo que la cofradía quiso que la imagen tuviese un aspecto distinto para esta salida extraordinaria. De ese modo, el vestidor de la Virgen enmarcó su busto con un tejido muy antiguo del siglo XIX, cedido por una familia que pertenece a la cofradía desde hace muchos años. La Virgen de la Amargura lució ese tipo de tocado por primera vez en su historia, según apuntó el hermano mayor, Rafael Gallego.

La Dolorosa llevó un elegante exorno floral de color blanco. Los hombres del trono (hubo un solo turno) estrenaron túnicas rojas con la corona de la Virgen bordada y la leyenda: 'Amargura Coronada'. La Virgen fue vestida con las prendas que estrenó día de su coronación canónica, el 25 de octubre de 2003. Tras el trono de María Santísima de la Amargura fue interpretando marchas procesionales la banda de música de Zamarrilla. De vuelta a su casa hermandad, el cortejo hizo un cambio respecto a su recorrido tradicional del Jueves Santo: tras atravesar el puente de la Aurora, se dirigió a la calle Trinidad y luego pasó por la calle Carril para desembocar en Mármoles.

FRANCIS SILVA

Una procesión extraordinaria como la de ayer merecía que María Santísima de la Amargura luciera su mejor ajuar. Por eso, la imagen volvió a llevar sobre sus sienes la corona que estrenó el día en que se produjo su coronación canónica. Además, sobresalió el rostrillo con el que se adornó a la Virgen, confeccionado con un tejido del siglo XIX, cedido para la ocasión por una familia que pertenece a la cofradía zamarrillera. El trono presentó un elegante exorno floral de color blanco. Los hombres del trono estrenaron túnicas rojas.

Trinidad Cincuenta años de la Virgen de Buiza

Los cofrades del Cautivo sabían desde hace años que lo más probable es que su titular mariana, la Virgen de la Trinidad, protagonizara en 2018 una procesión extraordinaria con motivo del cincuenta aniversario de la bendición de la actual imagen, obra de Francisco Buiza. Con lo que no contaban es que esa salida sería por partida doble, ya que a la que la Dolorosa trinitaria protagonizó ayer por la magna de homenaje a la Patrona se sumará otra prevista para el sábado 15 de diciembre, por las calles de su barrio. La Trinidad encajó esta procesión en sus anuales cultos por su festividad, que se cierran hoy domingo con un besamanos en la parroquia de San Pablo, de 9 a 12 y de 17 a 20 horas. Las nuevas túnicas para los hombres de trono, que se seguirán utilizando desde ahora cada Lunes Santo, y nuevas sotanas y roquetes para los acólitos, turiferarios y monaguillos que preceden al trono fueron los principales estrenos de una procesión en la que la Virgen de la Trinidad lució la saya y la toca que estrenó el día de su coronación canónica, hace 18 años. El trono mantuvo su exorno floral en tonos rosa, aunque con especies distintas a las habituales, empleándose para ello peonias, calas y jacintos.

Con diseño de Salvador de los Reyes, las seis velas más altas de la candelería de la Virgen de la Trinidad lucieron símbolos alusivos a las otras imágenes marianas del barrio de la Trinidad (Soledad, Salud, Amargura, Paz, Aurora María y Rocío, por la filial de Almonte) enmarcados en el característico templete de la Patrona. El resto de los cirios del trono tenían marcado un logo alusivo al cincuentenario de la Dolorosa, formado por un triángulo, símbolo de la Santísima Trinidad, la torre de San Pablo, azucenas y la cruz trinitaria.

Esperanza Una lámina con sabor añejo

La Virgen de la Esperanza procesionó sobre su soberbio trono del Jueves Santo, en el que hubo dos turnos de portadores, que estrenaron túnicas verdes con el escudo de la archicofradía en el pecho, evocando el hábito que llevaban en los años veinte del pasado siglo. Una lámina de sabor añejo a la que unió el hecho de que en el palio figuraron las antiguas bambalinas, de 1917, restauradas en 1975 en los talleres de Esperanza Elena Caro.

La Dolorosa, que lució la saya bordada por Esperanza Elena Caro y la presea de coronación, estrenó un broche diseñado por Eloy Téllez, regalado por un grupo de hermanos, alusivo a la Victoria. El exorno del trono fue a base de una variedad de flores blancas: azucenas, azucenas de jardín, peonias, jacintos, rosas, clavel y solidago, de tono amarillo.

Ñito Salas

A lo largo del recorrido hubo varias petaladas a la Reina de Málaga, cuyo trono fue dirigido por los mayordomos Alfredo Robles, Javier Yañez y Andrés Mira. La banda de música de la archicofradía acompañó musicalmente a la Esperanza. La presidencia fue ocupada por los dos medallas de oro de la cofradía –los ex hermanos mayores Manuel Narváez y Carlos Ismael Álvarez–, el hermano mayor, Carlos López Armada, el fiscal y el secretario de la cofradía, Carlos Ismael Álvarez Cazenave y Jesús Caballero, y el general de división José María Barutell Rubio, responsable del Cuerpo de Intendencia.

La luz de la tarde hizo brillar de forma especial al soberbio trono dorado de María Santísima de la Esperanza cuando, poco antes de las ocho de la tarde, salió de su casa hermandad. La Virgen se dirigió hacia del puente que lleva su nombre para atravesarlo con su empaque habitual. Aproximadamente la mitad de los hombres que portaban el trono en el primer turno eran portadores del Nazareno del Paso. El palio de la Virgen llevó unas bambalinas de 1917, restauradas en 1975.

Dolores Con la presea de coronación

La Virgen de los Dolores procesionó con la presea de la coronación canónica, que no suele lucir en su procesión del Miércoles Santo; con la saya bordada por Manuel Mendoza y con el manto recogido en la cintura. La cotitular de la Archicofradía de la Expiración estrenó un rostrillo de encaje antiguo y la distribución de la candelería fue distinta a la del Miércoles Santo en un guiño a como la llevaba antiguamente. El trono, en el que hubo dos turnos con portadores que lucieron túnicas negras con un bordado especial en el pecho conmemorativo de la efeméride, fue escoltado por la Guardia Civil y estrenó el exorno floral en tonalidades empolvadas compuesto por rosas cool water gris pálido, rosas vendela y de pitiminí color champán, calas, brunia, eryngium, algodones y rusco tintado en color plata. En la presidencia fue Jesús Esteban Gutiérrez, coronel de la Comandancia de la Guardia Civil.

María Santísima de los Dolores Coronada puso broche de oro a una magnífica tarde de procesiones en la que pudo contemplarse con la luz del día frente a la noche que marca su salida procesional en la madrugada del Miércoles Santo al Jueves Santo. Una de las macollas del trono se enganchó en un cable al salir del puente de la Esperanza. Según explicaron desde la Archicofradía de la Expiración, pese a que tenían medida la cruceta, la maniobra del trono para salvar unos semáforos provocó este pequeño incidente que se pudo salvar al prestar la archicofradía hermana de la Esperanza un alcazable.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos