El abrazo de Antonio

Antonio Banderas y su novia Nicole Kimpel /REUTERS/Jon Nazca
Antonio Banderas y su novia Nicole Kimpel / REUTERS/Jon Nazca
El Encierro

Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

Mala pinta. Eso sí, los pronósticos decían que se podía ser valientes. La Pollinica se la jugaba. El dorado del frontal ha sido costoso y laborioso y la lluvia es su peor enemigo. Reuniones en esta cofradía y en Fusionadas, donde Lágrimas y Favores lucía esplendorosa. ¿No van a salir?, pregunta alguien. Seguro que sí, pero habrá que retrasar los horarios. Curioso retrasar el reloj en el día en el que se adelantan, lo cual era también una trastada para los cofrades, sobre todo para los más menudos, que ayer tenía su día. San Juan es un hervidero. La Pollinica va a salir. Valientes, que son unos valientes. El hermano mayor de la cofradía más 'grande' de Málaga se estrena cogiendo el micrófono y anunciando que se va a salir a las 12, casi una hora y pico después de lo anunciado. Dio igual, la gente, dentro y fuera, aguantó estoica a que la Niña de San Juan cruzara el umbral de las puertas de uno de los templos más antiguos de la historia de Málaga. Hay estampas impresionantes, como el canto del himno de Lágrimas con todos los hombres de trono delante de la Virgen. Está Antonio Banderas, y Ken Biller, director de la serie 'Genius: Picasso', Alex Rich, el joven Pablo, Raquel Bernal, Sara Baras... Nicole, con su cuñada, María de los Ángeles, está algo alejada de los varales, muy cerca de Stella del Carmen, la hija del actor malagueño, que tras muchos años sin vivirla ha vuelto a Málaga en Semana Santa. Banderas y su hermano Javier salen. Cercanas las 12, las puertas de San Juan se abren y el himno escrito por el propio actor resuena por todos los confines del vetusto templo. La emoción hace brotar no pocas lágrimas. Tras el canto, la campana que manda dice que hay que iniciar la visita a Málaga de la Virgen fusionada, y el trono, al 'paso Picasso' comienza a cruzar la nave... Banderas se vuelve, busca a Nicole y se abraza, y acto seguido mira a Stella, la rodea con sus brazos, la pone delante de la Virgen y ambos, unidos en el mundo de las infinitas sensaciones que sólo un padre con una hija puede vivir, ven avanzar el trono a pasito corto. Son apenas unos segundos, pero han merecido las horas de espera. Mira, le diría Banderas a su hija, ese luto negro es por la abuela. Doña Ana ya no está para ver salir a su Virgen, aunque desde la tribuna del cielo seguro que disfrutó lo que no está en los escritos viendo a su hijo y a su nieta atados por los brazos del amor del padre que se entrega a su hija, mientras el sobrino y primo va en medio del varal A. La familia Banderas es parte fundamental de Lágrimas y Favores. Lo sabe el mundo entero. Ben, el director, dice que esto es una maravilla, que hay que hacer una gran película. Y Alex, joven, enérgico, potente como el mismísimo joven Pablo, se traga la salida, el paso y el encierro... Es un cúmulo de sensaciones, pero el Domingo de Ramos se ha iniciado, y por la tarde tendrá su continuidad en una jornada llena de sensaciones y de momentos, los mismos que escenificaron Banderas y Stella con ese abrazo, sincero, de padre y de hija unidos por una devoción, por una Virgen, por la Niña de San Juan. Ya pueden venir los figurones que quieran, los fotógrafos del mundo que eso no está 'pagao', porque es el amor de padre a hija con su Virgen, Lágrimas y Favores. Doña Ana, feliz, asistía al momento desde el cielo... Sus hijos, José y Javier disfrutan de su gran día. Y sus nietos... Feliz Málaga.

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