Ecumenismo para la convivencia

El obispo de Málaga, junto a ministros de otras confesiones cristianas, presidirá esta tarde en la Catedral un encuentro por la oración. :: sur/
El obispo de Málaga, junto a ministros de otras confesiones cristianas, presidirá esta tarde en la Catedral un encuentro por la oración. :: sur

La provincia celebra desde hoy la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos en templos de diferentes confesiones

ANTONIO MORENO

málaga. Separatismos, nacionalismos, divisiones políticas, conflictos entre estados, entre familias... Son las noticias que abren cada día los informativos y a las que ya casi nos hemos acostumbrado. Frente a un mundo dividido, el Evangelio lanza un mensaje de unidad y reconciliación del que los cristianos tienen la obligación de ser los primeros testigos. La de Málaga es una de las diócesis punteras en el acercamiento y el diálogo entre los cristianos de las distintas confesiones presentes en el territorio. El 18 de enero dio comienzo la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos que concluirá el próximo día 25, festividad de la Conversión de San Pablo. La Delegación Diocesana de Ecumenismo, en coordinación con los responsables de las distintas confesiones cristianas presentes en la diócesis, organiza diversos encuentros de oración, como el que presidirá el Obispo de Málaga, Jesús Catalá, esta tarde, a las 20.00 horas, en la Catedral.

La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos (SOUC) es una tradición cada mes de enero. Desde hace un par de años se viene trabajando por la integración en las celebraciones de las distintas confesiones presentes en nuestra diócesis, implicando de una forma más activa a las parroquias. Para ello se han fijado celebraciones ecuménicas por zonas, siendo estas coordinadas por los representantes de las Iglesias presentes en el lugar. «De esta forma -afirma el delegado de Ecumenismo, Rafael Vázquez- le hemos dado autonomía y mayor participación a las Iglesias, y hemos integrado a más arciprestazgos en la celebración de la Semana de Oración por la Unidad». Otra novedad este año será la oración ecuménica enfocada a los religiosos y religiosas, que tendrá lugar en la residencia de las Hermanitas de los Pobres en Málaga. «Junto a estas novedades -continúa Vázquez- consolidamos este año la celebración de unas vísperas ortodoxas en la Semana de Oración, que nos muestre la riqueza litúrgica de otras tradiciones, y que tendrá lugar en la Iglesia del Santo Cristo de la Salud».

CALENDARIO

uDomingo 21 de enero
Santa Iglesia Catedral de Málaga, 20.00 horas. Oración presidida por el Sr. Obispo.
uLunes 22 de enero
Iglesia del Santo Cristo de la Salud (C/ Compañía, 4. Málaga), 19.30 horas. Vísperas Ortodoxas por la Unidad.
uMartes 23 de enero
Centro Ecuménico Lux Mundi (C/ Nueva, 3. Fuengirola), 17.00 horas. Oración Iglesias de habla holandesa.
Miércoles 24 de enero
Iglesia Danesa Margrethekirken (Avda. Dinamarca, 2. Las Lagunas. Mijas Costa), 19.00 h. Oración Ecuménica.
uJueves 25 de enero
Iglesia Evangélica El Redentor (C/ Ollerías, 31. Málaga), 19.30 horas. Oración Ecuménica Iglesias de la Reforma e Iglesia Católica. Convento de San Francisco e Iglesia de Santiago (Plaza de San Francisco, 1. Vélez-Málaga), 19.30 horas. Oración Ecuménica Iglesias Costa Oriental.

Conocimiento mutuo

Uno de los puntos fundamentales para seguir avanzando en el diálogo ecuménico es el de la formación y el conocimiento mutuo. El delegado asegura que «debemos procurar la formación en las parroquias e invitar a nuestros fieles a participar en cursos de ecumenismo. Este año, a partir de febrero, se desarrollará uno en la Escuela de Teología de Málaga. El conocimiento mutuo nos llevará a superar muchas ideas preconcebidas que son fruto de la ignorancia, y a apreciar lo que el Espíritu Santo ha venido realizando fuera de nuestras 'fronteras católicas'».

Para Rafael Vázquez, los cristianos tienen mucho que aportar para la construcción de un mundo más dialogante: «Nuestra sociedad es plural en todos los sentidos, también a nivel religioso. Necesitamos el diálogo para poder convivir y compartir el mismo espacio sin que nos sintamos extraños. Nuestro mundo ha cambiado y esto nos afecta a todos. Las barreras culturales y religiosas han caído. No podemos seguir pensando y actuando como si aún existieran fronteras, porque no es ese el mundo en el que vivimos. El movimiento ecuménico es el gran instrumento para ayudarnos a crear sociedades integradoras, respetuosas y dialogantes, valorando la diversidad y la identidad propia. El ecumenismo insta a las Iglesias a que sean favorecedoras de unidad en una sociedad en la que, por desgracia, existen y se promueven demasiadas divisiones. El factor religioso no puede ser un elemento de división, sino todo lo contrario, ha de favorecer necesariamente la comunión».

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