Diario Sur

Otra sede histórica para la hermandad

Antonio Moreno, albacea y vestidor de la Dolorosa, ante los sagrados titulares.
Antonio Moreno, albacea y vestidor de la Dolorosa, ante los sagrados titulares. / EDUARDO NIETO

El 25 de enero de 2013 los sagrados titulares de la Cofradía del Santo Sepulcro se trasladaban desde la parroquia de los Santos Mártires a la abadía del Císter, convirtiéndose así en su nueva sede canónica. Otro templo histórico en el que recalaba la hermandad, ya que sus orígenes están ligados al Santuario de la Victoria. Se culminaba de esta manera una idea que la cofradía barajaba desde hacía mucho tiempo atrás, sobre todo con dos propósitos fundamentales: uno, reabrir un templo que estaba cerrado y otro, estar más cerca de la casa hermandad, lo que entronca con la reflexión de que «tenemos en el ADN tener a las imágenes el máximo tiempo posible en la iglesia», por lo que también este cambio trajo consigo cambiar el traslado desde el Sábado de Pasión a la mañana del Jueves Santo.

Quien explica todo esto es Antonio Moreno, albacea de culto de la cofradía y vestidor de la Virgen de la Soledad desde el año 2004. Este cofrade del Sepulcro desde que nació destaca «la mucha comodidad» con la que cuentan a la hora de realizar sus cultos y sus correspondientes montajes, que han resultado de gran expectación, como ocurrió recientemente con motivo del besamanos de la Dolorosa o el besapiés del Señor en el cierre del Año de la Misericordia, en el que se mostró expuesto en su característico catafalco.

El también hermano José Carlos Cervera ejerce de sacristán en la abadía de Santa Ana, lugar donde también se celebran todas las misas de la parroquia de Santiago desde su cierre por obras de rehabilitación el pasado mes de diciembre.