Diario Sur

LABOR EJEMPLAR

A aquellos que desde diversos ámbitos, y en la mayoría de las ocasiones desde la más absoluta ignorancia, atacan a las cofradías criticando el oropel y las inversiones en el estreno de piezas de bordado, talla, dorado u orfebrería -obviando, además, que para su ejecución se han creado puestos de trabajo- les vendría muy bien leer detenidamente la información que abre esta página donde se da cumplida cuenta de la ingente labor social y de ayuda que las hermandades desarrollan a lo largo del año.

Es un trabajo callado y muy eficiente del que se benefician miles de malagueños que, por circunstancias de la crisis, están pasando por momentos de dificultad. La Fundación Corinto -sin lugar a dudas unas de las grandes iniciativas puesta en marcha por las cofradías en las últimas décadas-, otras fundaciones como las de Lágrimas y Favores y las bolsas de caridad (voy a poner el ejemplo de la que conozco más cerca, la Archicofradía de la Esperanza, donde sus integrantes se desviven durante todo el año con rifas, cenas o desfiles para recaudar fondos) realizan un trabajo impagable con el que dan ejemplo de cristianismo ayudando al prójimo.

Las puertas de las casas hermandad están permanentemente abiertas para todo aquel que llama a las mismas pidiendo ayuda: ya sea para pagar los recibos de los servicios básicos, para poder alimentarse o vestirse o para adquirir medicamentos para sus hijos o padres. Ahí está la mano tendida del cofrade.

Por ello es bueno que, aunque sea contraviniendo aquel postulado bíblico de que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda, las cofradías saquen pecho sobre la impagable labor social que desempeñan sin nada a cambio y que son todo un ejemplo para la sociedad. Sería bueno que alguno de aquellos que tan alegremente despotrican de las hermandades cuando presentan sus estrenos dijeran qué hacen ellos por los demás. A buen seguro, más de uno se tendría que retractarse porque no pueden dar ejemplo.