Diario Sur

FALTA ALGO

El besapiés magno que se celebrará el viernes y el sábado seguro que será un éxito. La exposición de todas las imágenes de Cristo de la Semana Santa de Málaga, con una puesta en escena especial, supone un atractivo para visitar los distintos templos de la ciudad. Este besapiés, organizado como acto central del Año de la Misericordia, entrará en los anales de la historia cofrade malagueña por su relevancia y trascendencia. Las iglesias acogerán un número importante de personas que acudirán a ver las distintas representaciones de Jesucristo. La iniciativa es positiva, sin duda, por lo que no hay nada que objetar. Al contrario.

Ahora bien, creo que se ha perdido una oportunidad de hacer una salida extraordinaria en toda regla con una o varias imágenes de Cristo. Esa procesión habría estado más que justificada. No se trata de sacar los santos cada dos por tres y sin un motivo que lo sustente, pero tampoco de quedarse cortos a la hora de programar actos cuando hay un acontecimiento de la importancia del Año de la Misericordia. Repito que la idea de los besapiés es magnífica y que se ha organizado con un porqué y de forma singular. Eso no se duda. Lo que digo es que echo en falta el colofón de una procesión extraordinaria. Habría supuesto realzar la exposición de las imágenes en las iglesias con la puesta en la calle de algún Cristo. Lo cortés no quita lo valiente. Tanto se peca por exceso como por defecto.

En Sevilla, Granada, Cádiz y Jerez de la Frontera sí ha habido procesiones alrededor del Año de la Misericordia. En Málaga no la tendremos cuando nuestra Semana Santa está al nivel de la mejor de España y contamos con Cristos que aglutinan una fuerte devoción y que habrían llenado las calles. No voy a dar nombres, entre otras cosas, porque ya de nada serviría, pero había las suficientes opciones para haber logrado una procesión extraordinaria por todo lo alto y a lo grande. Una salida que habría perdurado en el recuerdo de la Málaga cofrade y habría traspasado fronteras. Qué se la va a hacer. Otra vez será.