Diario Sur

El valor de un pasado custodiado

El historiador José Manuel Torres es el archivero de la archicofradía.
El historiador José Manuel Torres es el archivero de la archicofradía. / EDUARDO NIETO

Uno de los muchos beneficios que tiene para una hermandad contar con una sede social es la mejor conservación y mantenimiento de cualquier enser o documento, como por ejemplo, los fondos documentales e históricos. De investigar y custodiar todo este material se encarga José Manuel Torres, licenciado en Historia y en Historia del Arte. Para este estudioso es fundamental documentar cada cosa que se haga en la cofradía ya sean cultos, verbenas o correo. «Necesitamos escribir la historia de nuestra hermandad ya que en nosotros confluye la historia de tres cofradías: la Sacramental, la Oración en el Huerto, y la de la Pura y Limpia Concepción», apunta.

A pesar de que en el año 1931 se perdieron muchos fondos, se siguen conservando 'joyas' como es la correspondencia mantenida por el que fuera hermano mayor, Lorenzo Silva, y el bordador Leopoldo Padilla, sobre la ejecución del manto de la Virgen de la Concepción. Tal y como explican desde la hermandad, en las cartas se aprecia que a esta conversación epistolar se unía la familia Entrambasaguas, que desconfiaba del desarrollo de la gestión, lo que creó una pequeña escisión en la hermandad.

Este archivero es el encargado también del área de comunicación y, en este ámbito, tienen como principal tarea informar a los hermanos a través de correo electrónico, comunicaciones en la web o publicaciones en las redes sociales ya que, como él mismo dice, «en la sociedad en la que estamos es fundamental este tipo de gestión».