Diario Sur

Otro año jubilar

  • Cuando los cofrades andaluces no se habían recuperado aún de la multitud de eventos que trajo consigo el Año de la Fe en 2013, el Papa Francisco anunció un Año Jubilar de la Misericordia

Lo de los años jubilares y años santos declarados por la Iglesia parece estar tan de moda como lo de las procesiones extraordinarias y besamanos magnos. Cuando los cofrades andaluces no se habían recuperado aún de la multitud de eventos que trajo consigo el Año de la Fe en 2013, el Papa Francisco anunció un Año Jubilar de la Misericordia que finalizará en apenas un mes y que las hermandades se apresuraron en adoptar como excusa perfecta para todo tipo de celebraciones fuera de lo común. Las últimas las hemos vivido este pasado fin de semana con los besamanos de las Vírgenes veleñas y antequeranas, que movilizaron a miles de personas. También las titulares marianas almerienses estuvieron en besamanos el sábado, en un evento con idéntico lema al antequerano.

Y todavía quedan por desarrollarse la salida extraordinaria de Jesús del Gran Poder en Sevilla el próximo día 5 de noviembre; los besapiés de todos los Cristos de Málaga los días 11 y 12 de noviembre; y la procesión de la Virgen de la Misericordia de Jerez de la Frontera el domingo 13 de noviembre, como cierre del año jubilar. Hay quien ya se pregunta cuándo el santo padre proclamará otro, porque está claro que citas cofrades no faltarán. Lo que también cabría preguntarse es si tiene sentido tanta actividad 'capillita' sin que se difunda o se conozca lo suficiente el motivo que se ha tomado como argumento para desarrollarla. Parece que hemos llegado al punto de que, por inercia, hay que hacer algo forzosamente grande y especial en lo cofrade a la llamada de un año jubilar, pero dudo de que con ello se logre transmitir realmente el alcance y significado de lo que pretende con ello la Iglesia. En esto, como en otras cosas, tal vez falta algo de sintonía, aunque es cierto que las cofradías siempre suman.