Diario Sur

Pablo Atencia: «Hemos aplazado el nuevo recorrido oficial porque no estaba maduro»

El presidente de la Agrupación de Cofradías en el Parque, durante la entrevista
El presidente de la Agrupación de Cofradías en el Parque, durante la entrevista / Salvador Salas
  • El presidente de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga repasa la actualidad cofrade en una entrevista con 'Pasión del Sur'

El curso cofrade ha comenzado con importantes asuntos sobre la mesa como el aplazamiento del nuevo recorrido oficial, cuyo debate sigue presente, o una nueva hermandad llamando a las puertas de San Julián. De estos asuntos y de la actualidad de la Agrupación de Cofradías habla su presidente, Pablo Atencia, en una entrevista con ‘Pasión del Sur’.

En 2017 no habrá nuevo recorrido oficial. ¿Lo habrá en este mandato?

Va a depender de las cofradías, fundamentalmente, y de la ciudad. Nosotros lo que asumimos fue el compromiso de abrir un debate que existía en el mundo cofrade. Hemos organizado el trabajo en varias fases de diálogo: una inicial con las cofradías; otra con los abonados y luego, el resto de la ciudad. Estamos en esa primera fase y hasta que no terminemos de cerrar con las cofradías no pasaremos a la segunda y tercera. Predecir si va a aprobarse el recorrido no lo puedo decir, dependerá de las cofradías.

¿Cuáles han sido los factores que han pesado más para que este año no se haya podido llevar a cabo el nuevo recorrido?

Cerrar esa primera fase que no se ha cerrado, es decir, poner de acuerdo a los hermanos mayores.

No había acuerdo entre las cofradías…

Había una voluntad muy mayoritaria de que se llevara a efecto, pero nosotros queremos que este, que es un proyecto lo suficientemente valiente y amplio, se cierre bien del todo.

Sea cuando sea que se apruebe este proyecto, ¿será necesario la unanimidad de todas las cofradías o será suficiente una mayoría amplia?

La voluntad es que haya consenso.

Pero, ¿consenso significa unanimidad?

Consenso es que sea un proyecto que todos defendamos y en el que todos nos sintamos cómodos. Hay margen para seguir dialogando y trabajando para que todas las cofradías se encuentran cómodas y a gusto.

En el supuesto de un consenso de 38 cofradías y tres que estén en desacuerdo, ¿qué pasará?

Cuando llegue ese momento se verá; ahora mismo no sabría decir.

En la última junta de gobierno dijo que había unas diez u once cofradías que decían sentirse perjudicadas con el recorrido, ¿cómo se puede convencer a estas cofradías para que cambien su opinión?

En lo general estamos todos de acuerdo, la única manera de cambiar algo para mejor es que primero todos tengamos conceptualmente claro que es bueno un cambio. Creo que todos tenemos claro que la unión de Especerías y Cisneros con Larios da mucha movilidad y exponencialmente multiplica la posibilidad de nuevos horarios e itinerarios. Nosotros lo que pretendemos es que cada cofradía analice individualmente su situación, dónde tiene carencias y dónde puede mejorar. No hay ninguna imposición, todo lo contrario, esto es diálogo, puesta en común e intentar agradar a todo el mundo porque esto es un proyecto lo suficientemente amplio para que nos sintamos cómodos. Se va a trabajar todo lo que haga falta por buscar soluciones.

Personalmente, ¿le gusta la nueva propuesta de recorrido oficial?

A mí lo que me atrae es poner en marcha un plan integral de mejora de la Semana Santa. Es un proyecto amplio, no estamos hablando sólo del recorrido oficial. Estamos hablando de homogeneizar el mobiliario; un plan de evacuación; espacios para minusválidos; espacios para que los padres puedan dejar los carritos de los niños; estamos hablando de convivir con los hosteleros, los hoteleros y el resto de la ciudad; de poner en marcha el sistema de rotación de sillas; que los medios de comunicación puedan trabajar mejor… Estamos hablando de mejorar el escenario global y que nos ayude a convivir mejor con la ciudad y que los abonados estén a gusto. Ese es el fin. En medio hay una propuesta de recorrido. A partir de ahí mi obligación no es si me gusta más o menos, sino poner en común aportaciones individuales y colectivas par buscar lo mejor para todos.

¿Cree que este debate de los últimos meses en torno al recorrido ha podido provocar una fractura en el seno de la Agrupación y las cofradías?

No. Nosotros somos un movimiento muy tradicional que no quiere perder las tradiciones y existen los miedos normales. Lo que quiero transmitir a la gente es que esté tranquila, que no se va a hacer ninguna barbaridad, que todo lo que salga finalmente, sea lo que sea, nos guiaremos por el sentido común, por el beneficio de todos: de los cofrades, de la ciudad y de los abonados. No queremos hacer nada que en un momento dado pueda ir en perjuicio. Por eso, en lugar de plantearlo para 2017 hemos visto que el debate no estaba suficientemente maduro y lo hemos pospuesto a 2018 para tener más tiempo, para que no haya miedos y que con relajación y un análisis objetivo buscar lo mejor. Somos un mundo muy emocional y pasional, existen miedos a los cambios y la Agrupación, como organización viva que somos y yo en mi puesto, tenemos que liderar que estemos en tensión. Hay margen suficiente para que la Semana Santa esté viva. Entiendo que con un nuevo plan global nos beneficiamos todos: la ciudad, el mundo cofrade, vamos a descubrir nuevos espacios... Esto es un revulsivo para la Semana Santa.

El recorrido oficial de 2017 se mantiene pero hay unas obras del metro, ¿cómo se va a acceder a ese recorrido?

Se accederá igual que este 2016 a través de la calle Ordóñez. A nivel político y técnico desde la Oficina del Metro nos garantizan que ese paso estará expedito como el año pasado.

Una nueva cofradía está llamando a las puertas de la Agrupación, la de Medinaceli. ¿Saldrá en 2017 por el recorrido oficial?

Eso lo tendrá que decidir la junta de gobierno y la asamblea. Ahora mismo sería muy apresurado decir si 2017 ó 2018, sí o no, va a depender de la voluntad de los hermanos mayores, principalmente, y de la asamblea.

Hay voces dentro de la Agrupación que abogan por poner coto a la entrada de nuevas cofradías, ¿qué le parece?

Yo me tengo que apoyar en los estatutos, donde se pide la autorización previa del Obispado, que ya la ha dado; presentaron la solicitud, que ya l han hecho; y ahora tenemos que analizar su proyecto cofradiero. El coto, en todo caso, lo va poner la junta de gobierno y la asamblea.

Es una patata caliente.

Claro. Al final si sale sí magnífico y, si sale no, para unos será magnífico y para otros un problema.

En estos meses, los presidentes de las capitales andaluzas y Jerez han intensificado las relaciones y los contactos para colaborar, ¿qué avances se han producido?

Puedo decir que, para ellos, la Semana Santa de Málaga es un referente y así lo manifiestan diciendo que aprenden mucho de nosotros. Los presidentes de Andalucía están encantados de haber conocido nuestra Semana Santa. Estuvieron aquí hace unas semanas y se fueron encantados de nuestras cofradías, de la ciudad… Estos encuentros vienen muy bien porque las relaciones personales son muy importantes y se transmiten al resto de la organización; el hecho de que los nueve presidentes encajemos a nivel humano muy bien y tengamos esas jornadas de convivencia se traduce en que tengamos mucha sinergia entre nosotros. Estas jornadas de convivencia nos permite acercarnos, conocernos mejor y enriquecernos. Hay muchos malagueños que van a otras ciudades y viceversa. Estamos creando un flujo entre cofrades andaluces que nos está enriqueciendo.

¿Por qué relevó a Juan José Lupiáñez de la Comisión de Sillas y Tribunas?

Una organización tiene que estar viva y hay que tomar decisiones para revitalizarla. En estos momentos nosotros tenemos unos retos para el futuro y creo que la persona más adecuada para estar al frente de esta comisión es Pedro Ramírez (hermano mayor de Estudiantes). Le estoy muy agradecido a Juan José Lupiáñez por el trabajo desarrollado en este año.

¿Había perdido la confianza en Lupiáñez?

No es una cuestión de falta de confianza. Es una cuestión de que con los retos que hay por delante Pedro Ramírez es la persona que reúne, para mí, el perfil idóneo para acometer los retos que hay por delante.

Balance

De este primer año al frente de la Agrupación, ¿qué destacaría?

Cuando llegamos lo hicimos con un proyecto que no estaba apoyado sólo en cuestiones de índole material, sino que estaba basado en cuatro pilares: una Agrupación abierta; participativa; que fuera valiente a la hora de acometer proyectos; y que fuera un centro de convivencia de cristianos donde reinara la armonía y el trabajo en equipo. Sobre esos cuatro pilares nos hemos guiado y tengo la satisfacción, y creo que es una sensación generalizada entre los hermanos mayores y cofrades en general, que ahora mismo estamos más abiertos a la sociedad; la Agrupación es ahora mismo una institución muy participativa donde cualquier cofrade que quiera trabajar aquí tiene canales para hacerlo; en cuanto a valentía hemos abierto el debate sobre el recorrido oficial; y creo que en la casa hay un ambiente de armonía, hay bastante trabajo en equipo. Me siento feliz y contento de ver a la gente contenta.

¿Diría que el estado actual de la Agrupación es ahora mismo bueno?

La Semana Santa está actualmente en un momento muy dulce y en los momentos buenos es cuando hay que tensionarse. Nosotros tenemos que estar analizando qué puede pasar dentro de unos años con los jóvenes, con nuestro patrimonio, con la formación cristiana,… La formación es algo fundamental. Somos cristianos, somos Iglesia y tenemos que evangelizar a través de la religiosidad popular. Estamos incidiendo mucho en una comisión nueva que estamos impulsando que es la de Formación, Caridad y Evangelización, que está haciendo un magnífico trabajo en la labor de coordinación de la caridad de todas las cofradías.

¿Alguna decepción?

No. A mí me gusta mirar en lo global y el balance es muy positivo. Me siento feliz de ver feliz a los demás, no por mí. Las instituciones que dependen de una sola persona o son muy presidencialistas tienden a contaminarse. Tenemos que aprender a vivir en los sitios con distancia, con una visión de provisionalidad.

Las heridas que dejaron las elecciones de 2015, ¿se han cerrado o aún supuran?

En un porcentaje altísimo están ya cerradas. Evidentemente habrá a quien le guste más o menos la gestión, pero a nivel personal las relaciones son bastante buenas y a nivel general se transmite que hay un grado de satisfacción bastante generalizado porque la gente tiene claro que el que quiera trabajar puede hacerlo. Esa es mi única obsesión. Los grandes proyectos se hacen en equipo, no creo en los personalismos.

Para el cierre del Año de la Misericordia se celebrará un besapiés con todos los Cristos, ¿qué espera de esas jornadas?

Nosotros somos Iglesia y estamos a disposición de la Iglesia. Nos ofrecimos para colaborar en el Año de la Misericordia y finalmente el proyecto que hemos presentado es el que se desarrollará los días 10, 11 y 12 de noviembre. En ellos va a haber caridad por parte de las cofradías colaborando con el proyecto de la diócesis ‘Calor y Café’; vamos a tener una misa de inicio en la iglesia del Carmen en honor al Cristo de la Misericordia; el besapiés de todos los Cristos ;y una charla de formación. Vamos a combinar caridad, formación, evangelización y fe.

¿Se planteó una procesión extraordinaria?

Formalmente no. Se han barajado muchas opciones, pero finalmente nos decidimos, en coordinación con el Obispado, por esta porque era la más factible y razonable.

Centenario

¿Se ha avanzado algo en la preparación del centenario de la Agrupación en 2021?

Hay una comisión, presidida por Pedro Gallego, que se reúne periódicamente y ahora mismo están elaborando el esqueleto. Estamos sumando a históricos de la Semana Santa de Málaga porque queremos que sea la gran celebración de la ciudad. Aunque todavía quedan unos cuantos años, ya estamos haciendo el esqueleto, hay muchas ideas y habrá que ponerlas en orden.

¿Habrá alguna novedad en la procesión del Resucitado del próximo año?

Estamos trabajando en el nuevo trono, que está previsto para 2018. Nos sentimos muy orgullosos porque hay cinco oficios malagueños trabajando en el trono, que generan 31 puestos de trabajo. Por lo demás, el año pasado la comisión hizo un trabajo magnífico con un nuevo recorrido y organización que siguieron revitalizando la procesión; en esa línea vamos a seguir trabajando.

¿Cómo es la relación con el Obispado?

Muy buena. El interlocutor es Antonio Coronado con el que tengo contacto diario, hemos empatizado muy bien y lo tenemos a nuestra disposición. Con el obispo hay muy buena relación, es especialmente cariñoso con nosotros y lo sentimos muy cercano.

La renovación de los estatutos sigue pendiente, ¿cuándo se va a resolver esa situación?

Tenemos unos estatutos aprobados por unanimidad en febrero de 2012 y desde entonces falta sólo el refrendo del obispo. El Obispado nos ha planteado una serie de modificaciones y ahora hemos quedado que la comisión va a retomar el tema para analizar los puntos a pulir y, desde la voluntad de resolver esto, tendremos que sentarnos pronto. Hemos tenido muchas asuntos hasta ahora y no ha sido un asunto prioritario. A partir de ahora queremos acometerlo.