El TAS le impone dos años de suspensión y le priva del Tour de Francia 2010 y del Giro de Italia 2011, y la UCI le pide una multa de 2.485.000 euros
El ciclista madrileño podrá volver a la competición el 5 de agosto, por lo que no estará en el Tour ni en los Juegos Olímpicos de Londres
El ciclista español Alberto Contador. / Foto: Reuters | Vídeo: Atlas
Termina contrato con Saxo Bank
La sanción de dos años sin poder correr, le acarreará a Contador otros problemas, principalmente económicos. Esta temporada finaliza el contrato por dos temporadas que firmó con el Saxo Bank que dirige Bjarne Rijs, con cuyo equipo sólo podrá cubrir la última parte de la temporada, desde el 5 de agosto.
Aunque no es el momento, está por ver si seguirán juntos en el futuro o Contador tomará otro rumbo. De momento, con la sanción que le han aplicado y el carácter retroactivo de la misma, perderá el millón y medio de euros que le debía el equipo Astana, que le suspendió de empleo y sueldo cuando conoció su positivo en el Tour de 2010. Los meses que le debían no los cobrará.
Queda por ver si la UCI consigue hacer efectivo el pago de los 2.475.000 euros que le reclama, lo que resultaría una auténtica puñalada. Sólo en abogados, la cifra que se ha gastado Alberto Contador se acerca al millón de euros.
Las costas del juicio podrían acercarse al medio millón de euros. Queda por ver que es lo que pasa con el contrato que firmó por dos temporadas con Saxo Bank. La primera la cumplió, el año pasado, aunque le quitaron todas las victorias que logró. Des esta segunda solo va a poder cubrir, como máximo, tres meses de competición. Se habla de un contrato que se ponía en los cinco millones de euros por temporada, en condiciones normales.
Depende de cómo lo tenga firmado cobrará un buen porcentaje de esa cantidad, porque lo que parece claro es que el de 2011 no se lo van a pagar, salvo que lleguen a un acuerdo intermedio.
Quedan otros capítulos a tener en cuenta como los premios o sus contratos de patrocinio particulares. Por eso concepto podría ingresar tres millones y medio de euros. Sin actividad, su imagen pública no tiene el mismo valor.
Lo que podría dejar de ganar, sin contar la multa que le quiere colocar la UCI, como ya ha intentado con otros corredores, podría acercarse a los 15 millones de euros. Una preocupación más que añadir a las que ya tiene, aunque la más importante es la deportiva.
Queda por ver la postura que toma el Saxo Bank en muchos apartados. Desde que fichó a Contador le han apoyado en todo momento en un equipo que siempre ha estado a su disposición y que ha girado en torno a él.
La diferencia es que ahora hay una sanción en firme y habrá que conocer lo que piensa la empresa bancaria, que a nivel publicitario no se podrá quejar de la notoriedad y del conocimiento de marca que ha obtenido desde que fichó a Contador.
Demoledora. Así puede considerarse la sanción que recibió este lunes
Alberto Contador por parte del
Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS), que le ha condenado con dos años de suspensión por su positivo con clembuterol en el Tour de Francia de 2010. A Contador le han impuesto la máxima pena que contempla la
UCI para un caso de dopaje como el suyo. No han aplicado ni un solo atenuante.
Contador dispone de treinta días para apelar ante un tribunal federal suizo, es decir a la justicia ordinaria. En caso de hacerlo, ese recurso no impide la ejecución de la sentencia. A nivel deportivo, el TAS es la última instancia que le quedaba para poder recurrir.
La sanción implica la pérdida de la victoria en la prueba francesa de ese año y en el Giro de Italia de 2011 (junto a dos etapas que ganó). Andy Schleck pasa a ser el ganador de aquel Tour –en el que Samuel Sánchez, que quedó cuarto, sube al tercer puesto de la general, con Denis Menchov segundo– mientras que el italiano Michele Scarponi se convierte en el ganador del Giro del año pasado.
La sanción deja a Contador, además, sin todas las otras carreras en las que se impuso la pasada temporada, como la Vuelta a Murcia y dos etapas, la Vuelta a Catalunya y una etapa, y la cuarta etapa de la Vuelta a Castilla-León. A eso hay que añadir las dos etapas y el segundo puesto obtenido este mismo año en la Vuelta a San Luis.
La suspensión es de dos años con efecto retroactivo del 25 de enero del 2011, a lo que hay que restar el periodo de suspensión provisional ya cumplido. El TAS ha tenido en cuenta en el cómputo de la sanción la suspensión provisional de casi seis meses, entre agosto de 2010 y febrero de 2011, que el ciclista ya cumplió.
De esta forma, Contador podrá volver a competir el 5 de agosto de este año, por lo que se perderá el Giro y el Tour así como los Juegos Olímpicos de Londres en los que tenía intención de correr la contrarreloj. Las pruebas en las que tenía previsto participar antes del Tour, Volta al Algarve, Tirreno-Adriático, Volta a Catalunya, Vuelta al País Vasco y Dauphiné Liberé, tampoco contarán con su presencia.
Sí podrá correr la Vuelta a España, que comenzará doce días después de que finalice su sanción. El secretario general del TAS, Matthieu Reeb, explicó que «el TAS dio su veredicto y llegó a la conclusión de que es culpable de una infracción por dopaje». El secretario del tribunal comentó que «Alberto Contador se justificó diciendo que el test positivo fue provocado por la absorción de carne contaminada. Esta posibilidad fue examinada por el TAS y fue juzgada posible en teoría, pero muy improbable en este caso».
En sus conclusiones, el TAS afirma que contrariamente a otros países, España no es conocida por tener un problema de
contaminación por clembuterol de la carne de vacuno. También manifiesta que no existe ningún otro caso de deportista que haya ido a un control antidopaje con resultado positivo por clembuterol que fuera causado por el consumo de carne de vacuno española.
Suplemento alimenticio contaminado
Lo más sorprendente de la decisión es que el TAS afirma en su resolución que «las posibilidades de la carne contaminada y la transfusión sanguínea eran, en teoría, posibles explicaciones al resultado adverso, pero igualmente improbables. Con las pruebas que se han presentado, la presencia del clembuterol en el organismo de Contador se debía probablemente a la ingesta de un
suplemento alimenticio contaminado». Al menos, el TAS parece reconocer que no se ha dopado.
El TAS descarta los dos supuestos en los que se basan las defensas de Contador por un lado y de la AMA y la UCI por otro, y se acoge a la de un suplemento alimenticio contaminado, un variante inédita que no contemplaron ninguna de las dos partes, pero que le permite aplicar la sanción máxima en un caso de este tipo.
Hay que recordar que el tribunal del TAS ha estado formado por el israelí Efraim Barak, que ejercía como presidente del tribunal, el suizo Quentin Byrne-Sutton y el alemán Ulrich Haas.
En otra sentencia, que no tiene nada que ver con la expuesta, se pronunciará sobre la petición de la UCI de una sanción económica de al menos 2.485.000 euros que solicita ese organismo a Contador.
Proceso largo
El
caso Contador comenzó el 21 de julio, cuando el maillot amarillo del Tour sufrió un control sorpresa que arrojó 50 picogramos de clembuterol. Contador basó toda su defensa en la contaminación de un solomillo que comió ese día de descanso, que le habían comprado en Irún. En febrero de 2011 fue exculpado en primera instancia por parte del Comité de Competición de la Federación Española.
El positivo de Alberto Contador ha resultado controvertido desde el primer momento. Fue dado a conocer tras una filtración del laboratorio de Colonia donde se analizaron las muestras, lo que obligó a la UCI a hacerlo público.
Hasta ese momento el asunto no había saltado a la opinión pública debido a la pequeña cantidad clembuterol que había aparecido en su orina. Desde entonces, el caso ha tenido muchas variaciones.
Desde la condena primero y la absolución después por parte del Comité de Competición de la Federación Española, pasando por las injerencias de personas vinculadas a la AMA que cuestionaron la presencia del israelí Efraim Barak en el tribunal puesto que había visitado en dos ocasiones España, así como la visita de Alberto Contador y su equipo, Saxo Bank, a Israel, donde estuvieron concentrados, sin olvidar la polémica por no poder interrogar la AMA a uno de sus testigos, el padre del pasaporte biológico, Michael Ashenden, un científico australiano que colabora con ellos y con la UCI.
El 26 de enero del año pasado, el Comité de Competición de la Federación Española le sancionó con una suspensión de un año. Contador
recibió muchos apoyos a alto nivel, entre ellos el del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el entonces líder de la oposición, Mariano Rajoy. Esas muestras de apoyo fueron interpretadas como una injerencia por parte de la UCI. El 15 de febrero de ese mismo el comité absolvió a Contador.
La cuestión era que las dos partes habían acordado no interrogar a sus propios testigos puesto que ya habían declarado por escrito. El propio tribunal llegó a decir que si alguna de las partes no estaba de acuerdo con algo, lo dijese.
El corredor, muy tocado
El
proceso se inició el 30 de septiembre del año pasado y ha concluido con una sentencia que deja a Alberto Contador muy tocado. Fuentes cercanas al corredor afirman que no esperaba ningún tipo de sanción y, desde luego, no una de dos años, por lo que el golpe ha sido bastante duro. Tendrá que decidir si recurre a la justicia ordinaria, lo que supondría alargar el caso e invertir más dinero en abogados, sin ningún beneficio en cuanto a la sanción, que deberá cumplir.
Queda lo que decida el TAS sobre la multa económica que pide la UCI para Contador, 2.485.000 euros, que podría suponer otro duro golpe para la economía del corredor en el caso de que se hiciese efectiva. Contador consultará con sus abogados los pasos a seguir.
Haga lo que haga, sabe que no podrá volver a la competición hasta el 5 de agosto, con lo mejor de la temporada ya cubierto y sin mucho margen para llegar en condiciones a la Vuelta a España, en la que se presentaría sin apenas competición.
Le quedarían la Vuelta a Burgos y la Clásica de Sebastián, antes de iniciar la Vuelta en Pamplona. Sería la única forma de no perder una nueva temporada porque a la hora de la verdad van a ser dos años sin competir, o al menos sin resultados puesto que se ha quedado sin todo lo que ha ganado desde el Tour de 2010. Ha corrido para nada. Lo único positivo es que no ha estado inactivo, aunque su palmarés se va a resentir de una forma importante, y que el TAS reconoce que no se ha dopado.
Su hermano Fran, su mujer, Macarena, su compañero de equipo Jesús Hernández y varios amigos le acompañaron en su casa para intentar superar la noticia.