Un terrorista suicida ha provocado una deflagración en la terminal de llegadas internacionales
La cabeza de un supuesto terrorista suicida, "un hombre de apariencia árabe, de entre 30 y 35 años, que posiblemente activó el artefacto explosivo", ha sido hallada en el aeropuerto
El presidente Medvédev ha señalado "que los terroristas serán perseguidos, capturados y castigados"
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Los servicios sanitarios trasladan a un herido del atentado. / Foto: Reuters I vídeo: Youtube

Una joven habla por teléfono y llora. / Reuters

Ambulancias a las puertas del aeródromo. / Efe

Un herido recibe atención médica. / Efe

Bomberos a las puertas del aeropuerto. / Efe

Militares en las afueras del aeródromo. / Reuters

Humo en el interior del aeropuerto. / Reuters
La "fuerte repulsa" de Zapatero
El jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha expresado su "fuerte repulsa" por el atentado perpetrado por un terrorista suicida en el aeropuerto moscovita de Domodedovo en sendos telegramas que ha remitido al presidente ruso, Dimitri Medvedev, y su primer ministro, Vladimir Putin.
En esas misivas, que ha hecho públicas el Palacio de la Moncloa, Zapatero traslada en nombre del Gobierno y del pueblo español su "más firme condena" y "la más fuerte de las repulsas" por este ataque "brutal".
Zapatero afirma que la noticia ha "conmovido profundamente" a España, "especialmente sensibilizada con este problema" ya que "ha venido sufriendo durante años los estragos causados por la barbarie terrorista".
Por ello, añade, la sociedad española "entiende las difíciles circunstancias por las que atraviesan ahora las familias de las víctimas y toda la sociedad rusa".
Tras garantizar "toda la solidaridad y el afecto del Gobierno y del pueblo español" en estos momentos de "profundo dolor", Zapatero traslada las "más sentidas condolencias por las personas atrozmente asesinadas" y desea una "rápida y completa recuperación de los heridos".
La zarpa de
terrorismo vuelve a golpear Moscú y lo ha hecho con extrema dureza. Esta tarde, hacia las cuatro y media de la tarde, una bomba ha hecho explosión en la terminal de llegadas internacionales del aeropuerto moscovita de Domodiédovo. Si lo hubiese hecho tres cuartos de hora más tarde, hubiera alcanzado a los pasajeros del vuelo de Iberia que llega desde Madrid. Es el primer ataque terrorista de envergadura que Rusia sufre en un aeropuerto.
La última cifra de muertos que se ha facilitado asciende a
35 y a más de un centenar la de heridos. El portavoz del Comité de Instrucción ruso, Vladímir Markin, ha declarado que se trata de un atentado perpetrado por un terrorista suicida. El acceso a la zona de espera de llegadas en Domodiédovo se hace desde la calle a través de un control de metales de la Policía, pero hace semanas que la vigilancia no es demasiado estricta.
Las
fuerzas del orden han acordonado la zona afectada por la explosión y ninguna televisión rusa ha podido todavía ofrecer reportajes de lo que está sucediendo directamente sobre el terreno. Las únicas imágenes que han aparecido son del aeropuerto envuelto por el humo. Mientras, la cabeza de un supuesto terrorista suicida ha sido hallada en el aeropuerto, según informan fuentes de la seguridad rusas. "Ha sido hallada la cabeza de un hombre de apariencia árabe, de entre 30 y 35 años, que posiblemente activó el artefacto explosivo", ha precisado la fuente, citada por la agencia Interfax.
El presidente ruso,
Dmitri Medvédev, ha repetido lo que dice siempre tras un atentado, "que los terroristas serán perseguidos, capturados y castigados". Medvédev dio por terminado el régimen especial antiterrorista en Chechenia en abril de 2009.
El aeródromo de mayor tráfico de Rusia
A juzgar por la tipología habitual del terrorismo en Rusia, todo apunta a que los autores de la matanza de hoy son grupos islámicos procedentes del Cáucaso Norte. Hace tiempo que el fundamentalismo se extendió desde Chechenia a otras repúblicas vecinas como Ingushetia, Daguestán o Kabardino-Balkaria.El actual primer ministro ruso, Vladímir Putin, llegó al poder, en 1999, con la principal tarea de acabar con la guerrilla chechena y, casi 12 años después, el problema, no sólo no se ha resuelto, sino que tiende a agravarse.
Dos
jóvenes suicidas procedentes de Daguestán atacaron casi simultáneamente sendas estaciones del metro de Moscú a finales de marzo del año pasado. Perecieron 39 personas y 73 resultaron heridas. Fue el último atentado de relevancia en la capital rusa.
El aeropuerto de Domodiédovo, es el segundo más importante de Moscú. Los vuelos de Iberia llegan y parten de ahí. Se desconoce aún si hay españoles entre las víctimas. En 2004, dos mujeres chechenas hicieron estallar en el aire dos aviones que despegaron precisamente de Domodiédovo. El número total de victimas rozó el centenar.