La protesta de París, la más numerosa, ha partido de la plaza de la República con un grupo de gitanos al frente
Las mayores críticas se las ha llevado el presidente galo, Nicolas Sarkozy, acusado de querer dividir a la sociedad y de tomar prestadas las ideas de la extrema derecha
El Gobierno galo resta importancia a las protestas
El ministro francés del Interior, Brice Hortefeux, ha asegurado que las manifestaciones contra la expulsión de gitanos apenas han logrado reunir a "unas decenas de miles de personas", un participación que constituye "una decepción" para los organizadores.
En un comunicado, el responsable de Interior considera que el número de personas que se ha manifestado en numerosas ciudades francesas ha sido muy pequeño, dada la elevada cantidad de asociaciones, colectivos, sindicatos y partidos políticos que habían convocado las protestas.
Según los organizadores, unas 100.000 personas han salido a la calle en 130 ciudades francesas en contra de la "xenófoba" política del presidente del país, Nicolas Sarkozy, de expulsar a los gitanos y destruir sus campamentos. La Policía, por su parte, baraja una cifra mucho más modesta de participación.
Para el ministro, este tipo de "manifestaciones heteróclitas", que reunían "un mosaico de partidos tradicionales y también de grupúsculos de izquierdistas y anarquistas, no pueden dictar una política".
Hortefeux indica que continuará su acción "para hacer recular toda forma de delincuencia y defender los derechos de las víctimas, sin estigmatizar a ninguna comunidad".
Miles de personas han salido a las calles de numerosas ciudades francesas y de otros países de Europa para mostrar su indignación por las expulsiones de gitanos decretadas por el presidente Nicolas Sarkozy, a quien culpan de propagar la xenofobia con esas políticas.
París ha sido el epicentro de una jornada de movilización que se ha extendido por un centenar de ciudades francesas, a las que se han sumado concentraciones frente a embajadas y consulados de algunas capitales de la Unión Europea. El llamamiento, emanado de un centenar de asociaciones y ONG humanitarias y al que se han unido partidos políticos de la izquierda gala y los principales sindicatos, ha contado con una respuesta importante.
En la capital francesa, numerosas personalidades del mundo del espectáculo, así como responsables políticos, han desfilado junto a los miles de personas que se han concentrado en la plaza de la República, 50.000 según los organizadores, 12.000 según la Policía. Entre ellos han figurado el alcalde socialista de París, Bernard Delanoë, que ha representado a su partido junto a destacados dirigentes de formaciones de la extrema izquierda francesa, al igual que la líder de los Verdes, Cicile Duflot.
El cortejo parisiense ha estado abierto por un grupo de gitanos cuyo poblado situado en los arrabales de la capital fue destruido por las autoridades el mes pasado. Tras una pancarta con el lema "No a la política inhumana de Sarkozy", los manifestantes han mostrado su rechazo a la política del Gobierno.
Acusaciones de xenofobia
Ha habido pocos gitanos entre los congregados, puesto que ellos se manifestarán en París el próximo día 15. Numerosas pancartas y lemas calificaban de xenofobia a la política de Sarkozy, al que acusan de culpar a los gitanos de los males de la sociedad.
El presidente intensificó la expulsión y el desmantelamiento de campamentos a raíz de los disturbios que se produjeron en la localidad de Saint Aignan (centro del país) en julio pasado, después de que un gitano muriera tras una persecución policial. Desde entonces, el Gobierno francés ha repatriado a sus países de origen a un millar de gitanos y ha desmantelado un centenar de campamentos, una política que ha provocado una gran polémica en el país y fuera de sus fronteras.
Los manifestantes no han dudado en comparar al inquilino del Elíseo con el mariscal Petain, el hombre que dirigió el régimen colaboracionista de Vichy, que durante la ocupación alemana entregó a miles de judíos a los nazis para su deportación a los campos de concentración. Para Sarkozy han sido la mayor parte de las críticas, convertido en el blanco de la ira de los manifestantes que le han acusado de querer dividir a la sociedad y de tomar prestadas las ideas de la extrema derecha.
Cabezas de turco
Para Corinne, que desde hace años presta ayuda a los gitanos que viven en campos a las afueras de muchas ciudades francesas, el presidente "ha tomado ahora como cabeza de turco a los gitanos, pero mañana serán otros colectivos". "Francia no pertenece a Sarkozy, pertenece a los ciudadanos, incluidos los inmigrantes", ha asegurado Pierre, erigido en portavoz de una asociación de ayuda a los 'sin papeles'.
La manifestación de París se ha abierto con la interpretación ante el Ministerio de Inmigración a cargo de un grupo de artistas de la canción Les p'tits papiers (Los papelitos), el alegato de Serge Gainsbourg contra la necesidad de tener documentos. Entre los artistas presentes estaban Régine, Jane Birkin, Agnès Jaoui, Jeanne Cherhal y Clarika.
Además de París, ha habido manifestaciones, mucho menos numerosas, en Burdeos, Lyon, Rennes, Marsella, Lille y hasta 130 ciudades. Las protestas también se han desarrollado en diferentes ciudades de la Unión Europea como Madrid, Barcelona, Roma y Bruselas.