Diario Sur

Ruta botánica a los pies de La Maroma

  • En el Cortijo El Alcázar comienza un itinerario circular de media montaña con una espléndida diversidad vegetal

Monumentales árboles, frondosos arbustos y plantas aromáticas jalonan uno de los senderos propuestos en el Parque Natural de Sierra Tejeda, Almijara y Alhama. Se trata de la denominada Ruta Botánica de Alcaucín, que recorre desde el Cortijo del Alcázar un camino de media montaña en la que se pueden encontrar singulares especies vegetales propias de bosque mediterráneo y también de ribera.

En estos días primaverales, las lluvias, pese a su escasez, han hecho ya su efecto revitalizante sobre estas laderas axárquicas. Y eso se comprueba en un paseo por este itinerario que recibe los aromas de plantas como el tomillo, el cantueso, la salvia o el romero, que hasta hace muy pocos días lucía sus flores violáceas.

El camino alterna el carril ancho, descubierto al sol, con el sendero angosto, protegido por un espléndido bosque, en el que abundan los pinos, especialmente los carrascos, aunque también se aprecian otros, como los resineros o los piñoneros. Junto a ellos aparecen distintas especies de la familia de los 'quercus', como encinas, alcornoques o el quejjigo.

El árbol más emblemático, pero también uno de los más escasos es el que da nombre a esta sierra, el tejo, una conífera considerada casi sagrada por su extraordinaria longevidad.

Matorrales y arbustos también forman parte del paisaje de esta ruta botánica, con muchos ejemplares de lentiscos, retamas, zarzamoras, jaras conviven en este rincón de la Axarquía con plantas como el palmito, el espárrago triguero, el junco o el enebro, entre otros.

A través de este itinerario botánico, que tiene una longitud total de 6,6 kilómetros, también se pueden apreciar árboles y plantas de los que se han aprovechado históricamente sus productos, como olivos y acebuches, castaños, cerezos, manzanos, higueras, algarrobos o almendros. Completan la nómina vegetal de este recorrido especies como el almencino, el madroño, el eucalipto o el cedro.

Todo este vergel, que se recorre en pare durante la subida al mítico pico de La Maroma, tiene su complemento en la variada fauna de la zona, que, lógicamente, es esquiva con la presencia humana. Pese a ello, en los días menos frecuentados, por estos caminos se pueden ver numerosos ejemplares de la cabra montés, considerada como la reina de la fauna en estas montañas. De hecho, en el inicio de la ruta se puede ver en un mirador habilitado un homenaje en forma de escultura a un macho cabrío con el telón de fondo de las sierras calizas.

La cabra montés, considerada la reina de las cumbres, recibe su homenaje en el inicio del itinerario. / J. A.

En ocasiones, también se dejan ver zorros, en las inmediaciones del histórico Cortijo del Alcázar, que, en ocasiones, deambulan por allí a última hora de la tarde en busca de alimento. Quienes presten atención a las copas de los árboles podrán ver incluso ardillas, mientras que las grandes rapaces, como el águila real o la perdicera, también se pueden observar en el cielo . Más complicado resulta ver a los jabalíes que, pese a su abundancia, evitan al máximo el contante con el hombre.

Situado a escasos kilómetros del pueblo de Alcaucín, el paraje de El Alcázar es uno de los rincones de mayor belleza del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. Se trata de un antiguo cortijo, de impresionante masa forestal, habilitado para el disfrute de los visitantes.

Por allí pasa el arroyo de El Alcázar, que nace en el seno de Sierra Tejeda y recorre todo este antiguo cortijo, dejando a su paso rincones de gran belleza, con pequeñas cascadas y pozas umbrías, bajo las que merece la pena refugiarse en los meses más calurosos del año. En sus primeros tramos, este riachuelo discurre tranquilo hasta que se abre en un impresionante tajo calizo que marca decididamente este paisaje montañoso.

Gracias a su altitud, el Cortijo El Alcázar disfruta de excelentes vistas tanto del Parque Natural de Sierra Tejeda como de la comarca de la Axarquía. A pocos metros del área de acampada, se localiza un mirador desde donde se divisa perfectamente el pantano de La Viñuela y su entorno, donde se aprecian algunos núcleo como Puente Don Manuel o Periana, entre otros.