Los ríos más trepidantes de Sierra Almijara

Los ríos más trepidantes de Sierra Almijara
  • El Chíllar y el Higuerón son algunos de los cursos más famosos durante el verano, aunque no son las únicas opciones de la zona

Aunque el Chíllar sea el más popular, no es ni mucho menos el único río que se puede disfrutar en la época estival a través de originales y refrescantes rutas de senderismo. Es más, muy cerca de su curso se pueden ver otras opciones para excursiones a pie durante una jornada.

Lo singular de este conjunto de ríos arroyos no es su caudal sino el paisaje que ha provocado la erosión en su curso. Así en este recorrido se podrán ver vertiginosas cascadas y angostos cañones por donde el agua lleva milenios abriéndose paso de una forma insólita y espectacular.

Además del Chíllar, El Higuerón, el Cebollón (en la vertiente granadina) o el Patalamara son algunas de las posibilidades que se pueden ver en la Axarquía. Todos ellos tienen en común su origen -la Sierra Almijara- y ciertas características geológicas. Así, su naturaleza kárstica ha diseñado paisajes espectaculares como los ‘cahorros’ o ‘cajorros’. A esto hay que añadir algunas pozas de aguas cristalinas que convierten este itinerario en idóneo para los meses de verano.

El más conocido y frecuentado en verano es el mencionado Chíllar. En este río, que se empieza a subir desde Nerja, el simple hecho de andar por el arroyo con el refrescante roce del agua ya merece la pena.

Pero la subida por el cauce fluvial no deja de deparar sorpresas al visitante. Paisajes llenos de vida, paredes de piedra caliza que trasladan virtualmente a otras latitudes y un continuo goteo de pequeñas cascadas y pozas de agua consiguen cautivar todos los sentidos de los senderistas. Una de sus estampas más insólitas son sus ‘cahorros’. Algunos de estos cañones tienen poco más de un metro de anchura y resultan sorprendentes tanto por su longitud como por su altura.

El acceso al inicio de la ruta se realiza habitualmente desde Nerja, aunque también existe la posibilidad de realizarlo desde la localidad vecina de Frigiliana, si bien en este último caso es necesario atravesar una escarpada cima caliza.

La otra opción, la que parte de la urbanización Almijara, permite adentrarse en el valle del Chíllar desde mucho más abajo. En esos primeros metros, el curso no suele llevar mucha agua, ya que ésta se desvía más arriba para su aprovechamiento. En esta primera parte del trayecto se atisba lo que es un angosto valle que resulta ser una de las entradas del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. Algunos pasos más adelante se accede al tramo en el que el Chíllar tiene un cauce considerable.

El Higuerón es, por su parte, primo hermano del Chíllar (es su principal afluente). Tiene su mejor acceso desde el propio casco urbano de Frigiliana. Basta con desviarse por un carril cercano al cuartel de la Guardia Civil para descender a un valle que tiene similares características que el Chíllar, si bien suele estar menos transitado en verano.

Siguiendo río arriba, el caminante se encontrará con el pozo de Batán, una gran alberca que se abastece del propio río y que sorprende por sus casi siete metros de profundidad. Pese a que para muchos resulte tentador, está prohibido el baño en esta inmensa piscina.

A diferencia del Chíllar, en el Higuerón es necesario hacer más distancia por el cauce para encontrar los singulares cahorros, que ofrecen también estampas singulares de Sierra Almijara. Estas angosturas ofrecen más dificultades e incluso suelen requerir de mayor esfuerzo. Por ello, resulta fundamental ser precavidos a la hora de adentrarse en algunos de ellos.

Al cauce del río Patamalara se llega desde uno de los desvíos de la carretera de Torrox a Cómpeta. Concretamente hay que llegar hasta la Fábrica de la Luz de Cómpeta (no confundir con la de Canillas de Albaida). Aunque en este caso hay menos ‘cahorros’, en la recta final del río aguarda una impresionante cascada.

Otra posibilidad es la que ofrece el río Cebollón, al que se accede desde la vertiente granadina de Sierra de Almijara. Para ello hay que ir hasta el Centro de Visitantes de La Resinera. Hasta allí se llega por un desvío que hay en la carretera que une a las localidades de Fornes y Arenas del Rey.