Viaje a la Serranía más natural

Benaoján es uno de los pueblos del Valle del Guadiaro./J. A.
Benaoján es uno de los pueblos del Valle del Guadiaro. / J. A.

En el Valle del Guadiaro, el límite con el parque natural de la Sierra de Grazalema o el arroyo de la Ventilla y su entorno se puede visitar media docena de municipios

Javier Almellones
JAVIER ALMELLONESMálaga

El Guadiaro, como otros ríos importantes, ha servido durante años para marcar de forma muy natural fronteras entre territorios. Es lo que ocurre precisamente en su recorrido por el valle que lleva su nombre, desde Benaoján a Cortes de la Frontera, donde señala prácticamente el límite entre la Serranía de Ronda y la provincia gaditana.

El valle alterna las zonas abiertas con frondosas arboledas con algunos encajonamientos del curso entre sierras kársticas, como se puede ver en el Cañón de las Buitreras, una garganta declarada como Monumento Natural de Andalucía. A esa variedad paisajística hay que unir el patrimonio de los pueblos que recorre, como es el caso de Cortes de la Frontera, Jimera de Líbar, Montejaque y Benaoján.

Por otra parte, también hay otras villas en el entorno de Ronda que ofrecen también esa comunión entre naturaleza y legado histórico. Es el caso de Arriate, un pueblo abonado a tradiciones muy singulares y situado a un paso de la ciudad del Tajo. También se puede visitar Montecorto, puerta de entrada al parque natural de la Sierra de Grazalema, que es desde hace muy poco uno de los municipios de la provincia de Málaga.

BENAOJÁN

Prehistoria. Esa localidad del Valle del Guadiaro puede presumir de un patrimonio de gran valor en sus dos cavidades más famosas, las cuevas de la Pileta y del Gato. La primera es conocida como la ‘Altamira’ de Andalucía por sus pinturas rupestres, mientras que la segunda, además de haber sido refugio de los primeros pobladores, está declarada hoy como monumento natural de Andalucía. Esta apacible villa serrana es conocida también por la calidad de sus embutidos.

Qué visitar: La Cueva del Gato, la Cueva de la Pileta y el Nacimiento de Benaoján.

MONTEJAQUE

Refugio. Conocido por los árabes, como Monte-Xaquez (‘montaña sagrada’), este pueblo se asienta en una de las laderas de la sierra de Juan Diego y está conectado por un bonito camino con el enclave conocido como los Llanos de Líbar. En su territorio también se puede ver la Cueva del Hundidero. Dentro del casco urbano es recomendable visitar el casco antiguo, es decir, el entorno de la iglesia de Santiago El Mayor y el Centro de Interpretación de la Espeleología.

Qué visitar: La Cueva del Hundidero, los Llanos de Líbar y la iglesia de Santiago.

JIMERA DE LÍBAR

Ribera. Si bien su principal núcleo de población está en una ladera, este municipio tiene una apacible aldea de origen ferroviario junto al cauce del río Guadiaro. Se trata de la Estación de Jimera, un núcleo que conecta con la Estación de Benaoján a través de una de las etapas de la Gran Senda de Málaga. En el pueblo, además de su cuidado casco antiguo, se puede ver la iglesia del Rosario, mientras que en la Estación se encuentra la ermita de la Virgen de la Salud.

Qué visitar: La iglesia del Rosario, la ermita de la Virgen de la Salud y el río Guadiaro.

CORTES DE LA FRONTERA

Naturaleza. Este municipio, el único de Málaga que tiene su territorio en el parque natural de los Alcornocales, sorprende a muchos visitantes por su rico patrimonio arquitectónico. En la zona central del pueblo se pueden ver edificios de interés, como la sede actual del Ayuntamiento, un edificio de corte neoclásico, la iglesia de Nuestra Señora del Rosario o la capilla de Valdenebros. A ellas hay que unir su plaza de toros, algo posterior (siglo XIX). En el centro del pueblo también hay un centro de visitantes de los Alcornocales.

Qué visitar: Ayuntamiento, Casa de Piedra, Los Alcornocales y Las Buitreras.

ARRIATE

Tradición. Enclavado en el valle del río Guadalcobacín, afluente del Guadiaro, y rodeado por el término municipal de Ronda, esta localidad es una de las antesalas de la Serranía. Su paisaje está lleno de agradables sorpresas, como el arroyo de la Ventilla. Además de las bodegas que están en su territorio, Arriate tiene un importante atractivo en sus tradiciones más singulares, como su Semana Santa, su segundo Corpus o las Auroras.

Qué visitar: Garganta del arroyo de la Ventilla, iglesia de San Juan de Letrán y mirador de la Estacá.

MONTECORTO

Vistas. Desde el año 2014 Montecorto, situado en una de las entradas del parque natural de Sierra de Grazalema, es un municipio más de la provincia de Málaga, ya que en esa fecha consiguió su segregación definitiva de la ciudad de Ronda. Además de contar con un entorno natural de gran belleza y algunos miradores muy singulares, en su pequeño núcleo urbano se conservan vestigios tan singulares como la acequia Benito.

Qué visitar: Iglesia de la Virgen del Carmen, el mirador de la Frontera Andalusí y la acequia Benito.

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