Cabo de Gata y levante almeriense: La costa idílica

La costa almeriense cuenta con un amplio abanico de playas y calas para disfurtar en verano.
La costa almeriense cuenta con un amplio abanico de playas y calas para disfurtar en verano. / Sur

La provincia andaluza más oriental ofrece durante el verano playas abruptas, pero con un encanto natural inconfundible

Javier Almellones
JAVIER ALMELLONESMálaga

Desde Níjar a Pulpí, la provincia de Almería se ofrece cada verano con sus playas más espectaculares. Ya sea en el parque natural de Cabo de Gata o en la zona del Levante, el territorio andaluz más oriental recompensa a los viajeros -especialmente, en la época estival- con insólitos paisajes costeros.

Qué ver

Las Sirenas.
Este sorprendente arrecife, situado junto al faro de Cabo de Gata, tiene un origen volcánico.
El Playazo de Rodalquilar.
Esta playa, situada junto al castillo de San Ramón, sorprende por la calidad de su arena fina y dorada.
Los Muertos.
Esta playa de Carboneras, al límite con el parque natural del Cabo de Gata, es una de las más concurridas en temporada alta.
Mojácar.
Bonito pueblo costero del Levante Almeriense, conocido por conservar una arquitectura tradicional que recuerda a su pasado andalusí.

Esta franja del litoral almeriense comienza en uno de los accidentes geográficos más conocidos de la Península Ibérica, en el Cabo de Gata. A un paso de la capital de la provincia, en la antes citada localidad de Níjar se puede empezar a disfrutar de paradisíacas playas. Allí comienza el espectáculo de esta costa andaluza, con las únicas montañas de origen volcánico de la ‘Piel de Toro’, que contrastan con dunas, playas y salinas.

Cómo llegar

Costa de Almería. Desde Málaga se puede ir hasta esta zona por la A-7. Desde esta autovía habrá que tomar posteriormente distintas carreteras comarcales y locales, según convenga.

En el municipio vecino de San José aguardan algunas de las calas más espectaculares de la zona, como la Rajá, Carbón, Arena o la de los Toros. Muchas de ellas son de acceso complejo, pero para muchos merece la pena hacer incursiones dificultosas para disfrutar de apacibles y recónditas playas.

Más fácil será llegar a otros enclaves costeros célebres para los asiduos a la zona, como son las playas de Mónsul o la de los Genoveses.

Según se avanza hacia el este, se llega al Playazo de Rodalquilar, un auténtico oasis a la orilla del Mediterráneo. A continuación, la siguiente parada obligada es el pequeño pueblo de Agua Amarga, conocido por sus calas de Enmedio y del Plomo. También recomendables son las playas de Las Negras o la cala de San Pedro, considerada como uno de los últimos reductos ‘hippies’ de Europa.

En el término municipal de Carboneras arranca la zona conocida como el Levante Almeriense, por la que se puede avanzar en sentido norte para buscar otras playas idílicas de la región. Entre ellas, se encuentran la de los Muertos y la del Algarrobico, dos de las más codiciadas para quienes quieren desconectar en un paisaje puramente mediterráneo.

El siguiente pueblo a tener en cuenta es Mojácar, que cuenta con 17 kilómetros de litoral, con más de una docena de playas distintas, desde calas casi vírgenes hasta playas populares y muy accesibles.

Completan el recorrido costero por el Levante Almeriense las localidades de Vera, Cuevas de Almanzora, Garrucha y Pulpí. Entre todas ellas suman casi una treintena de opciones distintas, donde el turista encontrará no sólo paisajes costeros sorprendentes sino también una gastronomía marinera en la que sobresale especialmente la célebre y exclusiva gamba roja de Garrucha.

Fotos

Vídeos