Diario Sur

Lola Herrera y Juanjo Artero protagonizan 'La velocidad del otoño', un mordaz canto a la libertad

Lola Herrera y Juanjo Artero, durante la representación.
Lola Herrera y Juanjo Artero, durante la representación. / SUR
  • La obra se representa en el Teatro Cervantes de Málaga este viernes

Lola Herrera y Juanjo Artero son madre e hijo en La velocidad del otoño, un mordaz y profundamente conmovedor canto a la libertad escrito por Eric Coble que llega a Málaga en un montaje dirigido por Magüi Mira. Herrera, un referente absoluto de la escena española, es ‘Alejandra’, una anciana que se resiste a que sus hijos la lleven a una residencia atrincherándose en su piso con cócteles molotov, y Artero encarna a ‘Cris’, el benjamín de la familia, enviado para mediar con ella. A partir de estos mimbres se desarrolla una trama que aborda con emoción y ternura el universal asunto de la fragilidad y frugalidad de la vida, y que transcurrirá en las tablas del Teatro Cervantes este viernes (20.00 horas, de 9 a 24 euros).

La pareja de intérpretes se reencuentra en escena tras Seis clases de baile en seis semanas en una de las nuevas producciones más esperadas de Pentación Espectáculos, realizada en coproducción con Tal y Cual Producciones. El resultado es una comedia ácida con la huella de Magüi Mira, que además de dirigir es la responsable de la escenografía y de haber escogido La traviata verdiana como marco sonoro. Bernabé Rico firma la adaptación del texto de Coble, y la iluminación de José Manuel Guerra completa el armazón artístico de La velocidad del otoño.

Tras el encuentro familiar de madre e hijo, comienzan a salir a flote problemas y dramas familiares, aunque Lola Herrera asegura que la obra no es para nada amarga. “Contiene algunos malos tragos –ha argüído la intérprete vallisoletana en una reciente entrevista-, pero es ante todo un canto a la libertad en la persona de una mujer de 81 años que no duda en plantar cara a sus propios hijos cuando éstos deciden intervenir en su vida”. Herrera asegura que “con la excusa de una excesiva preocupación por la situación de sus padres, los hijos tienden a controlar cada paso que dan con una impunidad tremenda y llegan a cometer injusticias mayores con ellos”. La velocidad del otoño aborda todo ello con emoción, ternura, humor y originalidad.

Sinopsis

Alejandra, una artista de 81 años de edad, vive enfrentada con sus hijos porque éstos la quieren enviar a una residencia y quedarse con sus propiedades. A su favor tiene su ingenio, su pasión por la vida y una barricada que ha creado en la puerta de su casa con suficientes cócteles molotov para hundir el bloque entero. Pero sus hijos tienen su propia arma secreta: su hijo más joven, Cris, que regresa después de 20 años de ausencia apareciendo a través de la ventana del segundo piso en el que vive Alejandra para convertirse en un mediador in extremis de la familia. Apenas pronuncia las palabras “Hola, mamá” cuando las bombas emocionales comienzan a explotar.