Paseo con historia entre Cañete y Almargen

Pocos pueblos de Málaga tienen un patrimonio arquitectónico como el de Cañete La Real.
Pocos pueblos de Málaga tienen un patrimonio arquitectónico como el de Cañete La Real. / Javier Almellones
  • Entre ambos pueblos suman un importante patrimonio cultural que va desde los primeros pobladores hasta el XIX

Conventos e iglesias, un importante colección arqueológica datada en la Prehistoria o un castillo desde el que se divisa buena parte del Valle del Guadalteba. Estos son algunos de los atractivos que suman entre las localidades vecinas de Cañete La Real y Almargen, ambos situadas en el noroeste malagueño, donde limitan con las provincias de Sevilla y de Cádiz.

Pocos pueblos de Andalucía con una población de dos millares de habitantes pueden presumir del patrimonio histórico de Cañete La Real, que tan sólo en su casco urbano cuenta con una iglesia, dos conventos y un castillo árabe.

En la localidad vecina de Almargen, también están orgullosos del legado que les ha dejado la historia, como se puede ver en los numerosos hallazgos arqueológicos que se exhiben en su museo.

Cañete La Real cuenta con un amplio patrimonio histórico, que demuestra la importancia que ha tenido su ubicación en la montaña durante milenios. Los vestigios más importantes son los arquitectónicos, que son muy evidentes en cuanto se entra en el pueblo. Así, se puede visitar el castillo de Hins Canit, una fortaleza árabe del siglo IX, restaurado hace ya algunas décadas. En el interior de la única torre que se mantiene en pie se puede visitar el centro de interpretación ‘Vigías del territorio’, donde se puede conocer parte de la historia medieval de Cañete La Real y su entorno.

Otro legado importante de este pueblo es el eclesiástico, ya que allí se conservan además de la parroquia de San Sebastián, la antigua iglesia del convento de San Francisco, levantado en el siglo XVII (hoy sólo tiene uso cultural), y el convento del Santo Sacramento, fundado en 1.645 y todavía usado por monjas de clausura de las Madres Carmelitas. La más valiosa de estas construcciones es la iglesia de San Sebastián, levantada en 1.526, pero restaurada profusamente a principios del XVIII. El solemne templo está situado en la calle del mismo nombre, donde se conservan varias casas señoriales levantadas entre los siglos XVIII y XIX.

La Diosa de la Fecundidad es un valioso icono prehistórico que se puede ver en Almargen.

La Diosa de la Fecundidad es un valioso icono prehistórico que se puede ver en Almargen. / SUR

Por su parte, la vecina localidad de Almargen, está situada en el noroeste de la provincia, a caballo entre el Valle del Guadalteba y la Serranía de Ronda, se encuentra la localidad de Almargen. Su nombre, de claro origen andalusí, significa en árabe antiguo ‘los dos prados’. Esa denominación alude, sin duda, a esa vasta llanura que queda divida entre los ríos Almargen y Corbones.

A pesar de que fue en la Edad Media cuando se fue configurando como municipio, su territorio ha sido habitado durante los siglos precedentes. De hecho, en su entorno se han encontrado vestigios arqueológicos desde la Edad del Cobre en adelante.

Así, sobresale la necrópolis de cuevas artificiales de El Almirón o restos de gran valor, como espadas o un icono de piedra de la Diosa de la Fecundidad, tallado en piedra hace más de tres mil años. Cada año se acercan hasta Almargen numerosas parejas que quieren ver y tocar esta piedra esculpida que simboliza, convencidas de sus poderes milagrosos para la fecundación. Tanto ese vestigio como otros se pueden ver en el Museo Municipal de Almargen, que lleva el lema de ‘Una frontera en el primer reino de la Península Ibérica’.

Dentro de su casco urbano destaca la iglesia de la Inmaculada Concepción, construida en siglo XVI, aunque su aspecto actual se debe más bien a la remodelación que sufrió a finales del XVII. Se trata de un templo sencillo, en el que se mezclan diversos estilos, como el manierista, el barroco o el mudéjar. En su interior se encuentra uno de los retablos góticos más valiosos de Andalucía. Junto a este edificio religioso cabe destacar el conjunto arquitectónico de los inmuebles de la plaza principal y sus alrededores, con el estilo propio de pueblos de la Vega de Antequera y la campiña sevillana.

Pero, además del valioso patrimonio histórico de ambos pueblos, hay que tener en cuenta su entorno natural. Conviene hacer el camino desde Cañete a Almargen, para apreciar fácilmente una colonia de buitres leonados. Aunque no anidan en ninguna de las montañas cercanas, resulta fácil divisar cada día cientos de ejemplares en los alrededores de la sierra del Padrastro. Por su ubicación elevada, desde Cañete se tienen excelentes vistas panorámicas del entorno, como se puede ver desde un mirador natural situado junto a su cementerio.