Tras los pasos de los primeros pobladores

En la Cueva de Ardales se han econtrado pinturas rupestres de gran valor.
En la Cueva de Ardales se han econtrado pinturas rupestres de gran valor. / SUR
  • Las cuevas de la Pileta y de Ardales son algunos de los hitos del arte rupestre en la provincia de Málaga

Eran las viviendas de los primeros pobladores de la provincia de Málaga y, a pesar de los años, aún conservan un interesante legado de la vida durante el Neolítico y el Paleolítico. Se trata de más de una decena de cuevas y yacimientos prehistóricos que están ubicados, en su mayoría, en las zonas montañosas de la Axarquía, la Serranía de Ronda o incluso en la Vega de Antequera.

Desde Benaoján hasta Nerja se puede realizar un interesante itinerario cultural que atraviesa buena parte del territorio malagueño y que demuestra que la provincia está vinculada al origen del arte prehistórico europeo.

Esta ruta comienza en el Valle del Guadiaro, en la cueva de la Pileta, que atesora en su interior extraordinarias pinturas rupestres del Paleolítico Superior. La gruta, que actualmente es de titularidad privada, fue descubierta en 1905 por un labrador de Benaoján. Durante las excavaciones realizadas poco después se encontraron restos de cerámica de la época, como un colgante que representa a Venus. Entre sus pinturas sobresalen las de animales, que, en ocasiones, aparecen superpuestos unos sobre otros en distintos colores.

No muy lejos de la Pileta, y también en el término municipal de Benaoján, se encuentra la Cueva del Gato, que impresiona por sus magnitudes. Para acceder a su interior es necesario ir acompañado por espeleólogos profesionales, ya que es un sistema con más de cuatro kilómetros de longitud. Aunque aquí queda mucho por investigar, parece estar constatada la ocupación humana desde el Paleolítico Superior.

Este recorrido por la Prehistoria en Málaga tiene una parada obligada también en la ciudad de Ronda, donde se encuentra la finca de La Algaba. Allí se ha recreado un poblado del Calcolítico para poder difundir pedagógicamente y con rigor científico esta época de la historia.

En el Valle del Guadalteba, está la Cueva de Ardales, que ha sido el único yacimiento arqueológico malagueño que se ha incluido dentro del Itinerario Cultural Europeo ‘Caminos del Arte Rupestre’. Le sobran motivos para ello, ya que allí se pueden apreciar manos paleolíticas negativas (pintadas con la técnica de la aerografía) o signos realizados con los dedos, presentes sólo en una treintena de yacimientos en todo el mundo.

De acceso limitado y sólo bajo reserva, esta gruta tiene su complemento en el Centro de Interpretación de la Prehistoria del Guadalteba, situado en la entrada de Ardales.

No muy lejos de allí, cerca del conjunto de los pantanos hay también un valioso baluarte prehistórico, la Necrópolis de las Aguilillas. Está ubicada en el término municipal de Campillos y tiene importantes restos funerarios de hace más de cuatro mil años.

Tras los pasos de los primeros pobladores

La relación del hombre con la muerte también se constata en el conjunto dolménico de Antequera, compuesto por las tumbas megalíticas de Menga, Viera y el Romeral. No cabe duda de que es un hito extraordinario en el arte prehistórico europeo. Las tres construcciones se pueden conocer, pero antes hay que pasar por su centro de interpretación, donde se dará mayor detalle sobre su construcción y uso.

En la misma comarca, también hay otras necrópolis, como son los yacimientos calcolíticos hallados en el centro del pueblo de Alameda. En al zona sur de la Vega, en Casabermeja, se han encontrado interesantes pinturas rupestres en el abrigo natural de las Peñas de Cabrera, donde sobresalen sus figuras esquemáticas.

En la Costa del Sol Occidental, también cabe destacar el conjunto dolménico de Corominas, situado en las afueras de Estepona. Se trata de varias tumbas que se hallaron en la construcción de la autopista de peaje y que hoy se pueden visitar dentro de un pequeño museo.

Por último, en el litoral oriental malagueño también se pueden visitar varios yacimientos importantes, como son las cuevas de La Araña (Málaga), del Tesoro (Rincón de la Victoria) y de Nerja. Aunque la más conocida es esta última, en las otros dos hay también interesantes vestigios prehistóricos, como son las distintas pinturas rupestres halladas en su interior.

Para conocer este rico patrimonio en la provincia, se puede usar como guía el libro ‘Málaga en el origen del arte prehistórico europeo’, de Pedro Cantalejo y María del Mar Espejo (ediciones Pinsapar).

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