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Desde Pujerra se ve estos días este ‘collage’ otoñal en torno a Cartajima y los Riscos.
Desde Pujerra se ve estos días este ‘collage’ otoñal en torno a Cartajima y los Riscos. / J. A

Otoño de cobre en las sierras de Málaga

  • El Valle del Genal y parte de la Sierra de las Nieves ofrecen estos días un paisaje muy colorido gracias a sus castañares

El otoño tiene un color especial en la provincia de Málaga cuando hay árboles de hoja caduca en el paisaje. Y sí éstos son tan solemnes y vigorosos como los castaños, aún más. El color cobrizo que adquiere esta arboleda entre los últimos días de octubre y la primera quincena de noviembre se ha convertido ya en una de las estampas otoñales más típicas de parte de la Serranía de Ronda y de la Sierra de las Nieves.

Basta con acercarse estos días hasta algunos pueblos del Valle del Genal para comprobarlo. Durante un par de semanas al menos, tendrá lugar esa transformación del castaño, que va aumentando a sus pies una alfombra de color cobre a sus pies.

Pujerra, Parauta e Igualeja, que son los tres máximos productores de castañas, lucen ese intenso tono ocre que toma la hoja del árbol antes de su inexorable caída. El entorno de estos pueblos y, en menor medida, el de otros como Cartajima, Faraján y Júzcar, ofrecerán en estos días la mejor estampa del otoño malagueño. Las distintas rutas senderistas que conforman el gran itinerario por el Alto Genal son los caminos más propicios para recorrer durante estos días, antes de que el paisaje se quede prácticamente huérfano de color.

Desde el pueblo de Pujerra también se puede hacer en vehículo un recorrido entre castaños si se toma el carril que conduce hasta la cooperativa de castañas Valle del Genal. Otra opción es acercarse hasta el enclave de Bentomí, donde hay habilitada un área recreativa que tiene inmejorables vistas panorámicas de la zona.

El camino a Parauta o la carretera que une a Pujerra y Júzcar son otros itinerarios recomendados para aquellos que deseen ver el espectacular color de los castaños en esta época del año en esta zona de la Serranía de Ronda.

Pero, el Valle del Genal no tiene la exclusividad del castañar. Aunque en una menor proporción, hay bosques en otros puntos de la provincia de Málaga, como la Sierra de las Nieves. Por un lado, sobresale el que se puede ver en Yunquera, que precisamente celebra este fin de semana una fiesta en torno a la castaña y el vino. Por otro, Istán, cuyo castañar se ha quedado solitario al sur de la Sierra de las Nieves tras la tala realizada en El Juanar (Ojén) ante la amenaza de la avispa china.

En ese paisaje de castaños, al norte de Marbella y al oeste del pueblo de Istán, se puede ver el ejemplar más espectacular de Andalucía, el Castaño Santo. Este árbol se ha convertido en los últimos años casi en un lugar de culto y no por su apelativo religioso sino por ser un prodigio de la naturaleza. Sólo el tronco resulta espectacular con sus casi catorce metros de perímetro. Haría falta diez personas con los brazos extendidos para poder rodearlo. No sorprende menos su altura, que está por encima de los veintitrés metros.

Aunque no está oficialmente verificado, este vetusto ejemplar podría tener hasta ocho centurias, por lo que fácilmente pudo haber sido plantado en el apogeo del antiguo Al-Ándalus. De hecho, su calificativo de santo le viene de una leyenda, según la cual el rey Fernando el Católico celebró bajo su copa una misa antes de sofocar la rebelión morisca de 1501 en la cercana Sierra Bermeja.

El Castaño Santo.

El Castaño Santo.

El castaño se encuentra rodeado de encinas y alcornoques en el lugar conocido como el Hoyo del Bote. Para llegar hasta allí existen dos vías principales. La más recomendable parte desde San Pedro de Alcántara (Marbella) y pasa por un carril que se toma junto al complejo turístico la Quinta Golf.

A través de un carril de tierra de poco más de trece kilómetros, recomendable para vehículos todoterreno, se puede acceder fácilmente hasta este enclave. La ruta también se podría salvar a pie o en bicicleta, pero esto supone invertir bastante tiempo (unas seis horas entre ida y vuelta).

Actualmente hay un cartel que indica la existencia próxima del Castaño Santo, ubicado a pocos metros del carril , donde ha de dejarse el vehículo. Tan sólo habrá que seguir a pie unos 50 metros para llegar hasta el árbol.

También existe la posibilidad de salir de Istán en bicicleta por una ruta de 37 kilómetros (aconsejable sólo para experimentados y con buena forma física).