diariosur.es
Domingo, 23 de julio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA EL PERIÓDICO ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
LO + BUSCADO
Vacaciones
-
El Código da Vinci

-
Las tendencias para este verano
-
Mundial de Alemania
-
Fernando Alonso
-
Los Sims 2
-
Alergias
-
Sudoku
-
Predicciones 2006
-
Ofertas de empleo
-
Hoteles
-
Logos Melodías
PORTADA
ESPAÑA
Rodríguez Zapatero tropieza con su gestos en polítca exterior
La fotografía del presidente con el pañuelo palestino es un nuevo desliz diplomático para el Gobierno, cuyos gestos en política exterior ya causaron problemas con Estados Unidos, Polonia o Alemania en anteriores ocasiones
Rodríguez Zapatero tropieza con su gestos en polítca exterior
CON BUSH. Zapatero sólo ha saludado a Bush en encuentros internacionales, como el de la OTAN en Bruselas el pasado año. / REUTERS
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

NO fue un gesto buscado. De hecho trató de evitarlo, pero el resultado fue el mismo: José Luis Rodríguez Zapatero cometió esta semana un nuevo desliz diplomático al dejarse fotografiar con un grupo de jóvenes que le puso una versión moderna del pañuelo palestino, la 'kefia', en plena guerra de Oriente Próximo.

El traspiés se produjo durante la segunda jornada del Festival 2006 de la Unión Internacional de las Juventudes Socialistas en Alicante. El presidente del Gobierno acababa de pronunciar un discurso pacifista en el que condenó sin paliativos la violencia de Hezbola y Hamas y también denunció que Israel se defienda de los terroristas empleando una fuerza «abusiva» sobre personas inocentes.

El tono de sus palabras quedó inmediatamente anulado cuando, al término de su intervención, un grupo de jóvenes palestinos le colocó alrededor del cuello la 'kefia'. Zapatero se la quitó de inmediato, consciente de que no era el mejor momento para dar esa imagen, pero el efecto de ese acto no tardó en llegar en forma de advertencia diplomática por parte del embajador de Israel en España, Víctor Harel.

Siempre a mano

Después de este incidente, algunos consideran que el acceso a José Luis Rodríguez Zapatero es demasiado fácil. La capacidad de este grupo de jóvenes palestinos de colocar en el cuello del presidente del Gobierno un pañuelo evidencia una vez más las deficiencias del sistema de seguridad del Ejecutivo. El motivo no es otro que las ganas que el secretario general del PSOE tiene de rodearse de gente, sobre todo cuando está tan 'entregada' como los jóvenes que acudieron a la Universidad de Alicante a escucharle esta semana.

Un primer aviso llegó el pasado mes de febrero en Ceuta. Era la primera vez que los ceutíes recibían la visita oficial de un presidente del Gobierno y le recibieron con vítores, aplausos y besos. Una situación que animó a Zapatero a acercarse a la gente hasta el punto de firmar autógrafos.

En uno de ellos cometió el error. El programa de Telecinco 'Caiga Quien Caiga' le había tendido una 'trampa' para que firmara la propuesta de Mariano Rajoy de celebrar un referéndum sobre la reforma del Estatuto de Cataluña. «¿Considera conveniente que España siga siendo la única nación en la que todos los ciudadanos sean iguales en derechos, obligaciones, así como en el acceso a las prestaciones públicas?». Zapatero firmó que sí.

Pero en cualquier caso, el error del pañuelo tampoco es el primer aprieto del jefe del Ejecutivo en política exterior. Uno de los más sonados fue el embrollo que desencadenó al término de la Reunión de Alto Nivel de Túnez. Animado por un periodista tunecino que elogió su «valentía» por retirar las tropas de Irak, Zapatero instó a todos los países a seguir su ejemplo. Declaraciones que molestaron a la administración de George Bush cuando los republicanos estadounidenses todavía no habían digerido el regreso de los soldados a España.

Aun así, en la Casa Blanca ya estaban acostumbrados a recibir noticias de los desplantes del secretario general del PSOE. El más molesto llegó cuando todavía gobernaba José María Aznar, en 2003, y Zapatero se mantuvo sentado durante el paso de la bandera estadounidense en el desfile militar del 12 de octubre. Tampoco se reprimió durante la campaña de las elecciones generales de 2004, cuando repitió hasta la saciedad que no iría al rancho de Texas de George Bush. Zapatero aseguró que en su lugar iría a la ONU a entrevistarse con Kofi Annan y a apoyar al demócrata John Kerry en su campaña electoral. El líder del PSOE siguió siendo parcial incluso después de ganar las elecciones y ser investido presidente del Gobierno. Tanto, que mantuvo su apoyo a Kerry, aunque volvió a ganar Bush.

En Alemania y en Polonia

En Alemania fue aún más allá al considerar un «fracaso» el resultado electoral de los democristianos y felicitar a su amigo Gerhard Schroeder. Un nuevo error, puesto que fue la líder de la CDU Angela Merkel la nueva canciller alemana.

Tampoco sentó muy bien al anterior Gobierno polaco que el jefe del Ejecutivo anulara la cumbre bilateral hispano polaca apenas unas horas antes de su inicio, cuando todo estaba preparado. La larga comparecencia de Zapatero ante la comisión de investigación de los atentados del 11 de marzo fue el motivo del retraso de la cumbre. MÁS INFORMACIÓN I Zapatero y Erdogan se ofrecen como mediadores para frenar la escalada bélica en el Líbano (Página 30)



Vocento