MÁS nerviosos, y con más timidez que en cualquier otra circunstancia; así llegaban al Salón de Plenos del Ayuntamiento los 17 niños saharauis que participan en el programa 'Vacaciones en paz'. Esta iniciativa, organizada por Fernando Hernández, presidente de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui Málaga Sabel -que significa Málaga occidental en castellano- permite que cada verano, un grupo de niños procedentes del Sáhara occidental vengan a pasar sus vacaciones de verano a Marbella; dos meses en los que la diversión, el cariño y el descanso se convierten en los protagonistas del verano de estos críos.
Son 3.000 niños repartidos por toda Andalucía los que se benefician de este programa, con edades comprendidas entre los ocho y los doce años, en Marbella, 17 familias son las que han acogido a estos infantes saharuis, a los que al principio les cuesta adaptarse a la cotidianeidad del lugar. Así lo explica Amalia Rivas, familia acogedora de un niño de nueve años, de nombre Nayam: «Al principio les cuesta adaptarse, pero tras ese periodo los chicos se encuentran aquí muy a gusto. Para mí está siendo una experiencia fantástica».
Tanto los 'padres' como los niños están encantados con venir cada verano a Marbella, incluso algunos repiten, este es el caso de María Dolores Martínez, que lleva cuatro años participando en este programa; en estos dos últimos años ha acogido a una niña saharaui que este verano será el último que paseen Marbella porque ha cumplido ya los doce años.
Son más niños que niñas los que este año han participado en el programa 'Vacaciones en paz' con destino a Marbella, pero algo en lo que coinciden todos estos pequeños es en que lo que más les gusta de Marbella es la playa, la piscina. pero sobre todo la feria, ¿Por qué?: «Porque nos divertimos mucho», afirma el pequeño Mohamed, uno de los pocos infantes que habla español. Y es que al fin de al cabo esos pequeños infantes procedentes del Sáhara, son sólo eso, niños; esto mismo ratifica el presidente de la comisión gestora del Ayuntamiento, Diego Martín, cuando afirma que lo que estos niños se merecen es divertirse, y que desde el Ayuntamiento se hará todo los posible para que cada verano Marbella pueda acoger a niños saharauis y participar en el programa 'Vacaciones en paz', «Se deben promulgar estos actos de solidaridad», así sentenció Martín Reyes su intervención.
La vuelta
Uno de los momentos más duros, tanto para las familias de acogida como para los propios críos, es el momento de la vuelta a su país de origen. Y es que tras un verano repleto de diversión, 'padres' y niños deben volver a la normalidad, porque a estos pequeños embajadores del Sáhara, se les toma mucho cariño, así lo afirma María Márquez, que es el cuarto año que ella y su familia acogen a un niño saharaui en verano: «Al principio es duro, pero te queda la alegría de que ellos se lo han pasado bien y han disfrutado. A estos niños se les coge mucho cariño y por eso uno repite la experiencia, para mí ya es el cuarto año».
No sólo los ciudadanos de Marbella son los que se apuntan a este programa, también personas que viven en municipios cercanos acogen a niños saharuis, este es el caso de una familia que reside en Ojén y que ha acogido a uno de estos niños para que pasen los meses de verano.
Asimismo, este programa denominado 'Vacaciones en paz' está financiado íntegramente por las familias de acogida, un acto que Fernando Hernández, presidente de la Asociación de Amigos Saharaui en Málaga agradece a todas las familias de acogida.
A todos estos pequeños les quedan dos meses de diversión, de juegos, de visitas, y sobre todo, dos meses repletos de cariño que les ayudarán a recargar las pilas para comenzar de nuevo la actividad cotidiana, una experiencia que les dejará un buen sabor de boca, a la espera de volver el verano que viene.