Una pequeña ciudad con hoteles, zonas comerciales y equipamientos culturales. Eso es lo que pretenden crear en la ampliación del Parque Tecnológico de Andalucía, cuyo plan parcial ha sido redactado por el estudio de arquitectura de Salvador Moreno Peralta -con la colaboración de Inés Valpuesta y Leopoldo González- y por la consultoría malagueña Urbaconsult, con el arquitecto Pablo Alba Ripio como coordinador.
La ampliación del PTA está prevista inicialmente sobre una superficie de un millón de metros cuadrados, situados en contigüidad con los terrenos de la actual tecnópolis, al norte del arroyo de Los Pilones, sobre un área de reservada proyectada por el Plan General de Ordenación Urbana. El expediente que se aprobó el pasado 22 de junio constituye la primera fase de la ampliación, con una superficie de 366.216 metros cuadrados.
En la nueva zona central está concebida la pequeña 'city', que prevé tener una estación de metro con un centro de intercambio modal, en el que habrá de culminar la prolongación de la línea 1, trazada en paralelo con el curso del río Campanillas. La Junta de Andalucía encargó un proyecto para prolongar el metro hasta el Parque Tecnológico. La insistencia del director, Felipe Romera, fue clave para que la consejera de Obras Públicas, Concepción Gutiérrez, aceptara hacer el estudio y prolongar el suburbano hasta la tecnópolis.
Tres puentes
La ampliación queda conectada con el actual parque a través de tres nuevos accesos viarios en puente sobre Los Pilones, que desembocan en un anillo perimetral por el que discurre una línea de transporte público y un circuito de transporte exclusivo y permanente, que habrá de acercar a los trabajadores y visitantes a cualquier punto de destino.
Este anillo dará servicio a las parcelas de I+D, que dispondrán de una doble orientación: hacia un parque forestal que bordea todo el conjunto y hacia una amplia avenida central, ajardinada y arbolada, que sirve de referencia general para toda la ordenación. En ella irá también la mayor parte de los aparcamientos públicos para visitantes, que estarán a resguardo de unos umbráculos concebidos como captadores de energía solar.
«El Parque Tecnológico no puede ser una especie de club de campo para técnicos privilegiados, sino una oportunidad para estructurar territorios en fase de conformación, dotándoles de una identidad propia; una oportunidad, en suma, de incorporar la periferia a la ciudad», explicaron los autores. Así la han concebido, siguiendo las directrices formuladas por Felipe Romera, con el propósito de aprovechar la capacidad que tiene esta tecnópolis para dotar al entorno de Campanillas de elementos de centralidad y cohesión.
Demanda de suelo
La ampliación viene a satisfacer la imperiosa necesidad de suelo requerida para la actual demanda, una vez comprometidas todas las parcelas del parque actual. La imposibilidad de disponer con carácter urgente de suelo para las empresas que hoy buscan implantarse en el PTA supondría la pérdida definitiva de éstas, y, aún peor, el efecto inducido en una demanda bastante sensible a las limitaciones de la oferta.
En el mercado internacional en el que la tecnópolis malagueña opera -además es sede europea de la asociación de parques tecnológicos-, el efecto negativo que produciría su colapso por falta de suelo podría generar un deterioro de su imagen difícil de superar.
El parque es, pues, el centro emisor y de intercambio entre las raíces territoriales y locales del lugar en que se ubica, en las proximidades de los núcleos populares de Campanillas, Santa Rosalía y, en gran medida, Cártama. PLANO DE SITUACIÓN Ampliación de la tecnópolis PTA Actual