Los resultados que arroja el ensayo clínico que demuestra los beneficios del aceite de oliva virgen extra y los frutos secos dentro de la llamada alimentación mediterránea no sólo son buenos para la población española, sino que abren un camino a seguir por otros países.
Para María Isabel Covas, del Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona (uno de los grupos que participa en el estudio Predimed), el patrón nutricional que sustenta la dieta mediterránea debe exportarse a todo el mundo, porque de ese modo se lograría un beneficio muy importante para muchas personas con riesgo cardiovascular. «Los espectaculares resultados conseguidos con el aceite de oliva virgen extra y los frutos secos suponen un aval para la prevención cardiovascular en todo el mundo», aseguró la doctora Covas en la presentación realizada ayer en la Facultad de Medicina de Málaga.
Buenos para la salud
Por su parte, el catedrático de medicina preventiva de la Universidad de Navarra, Miguel Ángel Fernández, manifestó que tras este estudio quedan desterrados definitivamente los falsos mitos negativos del aceite de oliva. «Es la mejor grasa de origen vegetal que se puede emplear. Sus efectos repercuten positivamente en la salud». El doctor Fernández añadió que en países como Estados Unidos se desconfiaba del aceite de oliva cuando no sólo no había motivo para ello, sino que está confirmado científicamente su efecto preventivo en las enfermedades cardiovasculares.
El aceite de oliva virgen es zumo obtenido del fruto del olivo. Se digiere con facilidad y ayuda a prevenir el cáncer de mama y otros tipos de tumores.
El gerente de Hojiblanca, Antonio Luque, destacó el trabajo llevado a cabo por los investigadores del estudio Predimed.