DE una manera mucho más modesta, Melilla celebró el pasado sábado el Día del Orgullo Gay en el puerto deportivo. Amlega, la Asociación Melillense de Gays, Lesbianas y Transexuales, reunió en La Trastienda a un reducido grupo de socios y simpatizantes que quisieron participar en las reivindicaciones que se escucharon horas antes en Madrid, con la habitual cabalgata de luz, sonido y color que este año celebraba el primer aniversario de la Ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo.
La presidenta de Amlega, María Flores, explicó a SUR que con la celebración del sábado en Melilla se reivindicaba un día en el que el «orgullo», por segundo año consecutivo, llegaba a la ciudad, protagonizado, «sin duda alguna», por el derecho de los homosexuales a poder casarse, «para que podamos tener los mismos derechos que el resto de heterosexuales». El secretario general de UGT, Ricardo Ruíz Varea, fue el encargado de leer un manifiesto en el que se recordaron, además de a aquellos que tacharon lo que ya hoy es un realidad como una Ley inconstitucional, «los pasos que hemos logrado dar hasta el día de hoy, desde que, por fin, se reconocieron los derechos de los homosexuales». Una festividad también marcada por el anteproyecto de la norma que permitirá a los transexuales cambiar de sexo sin necesidad de operarse, «algo que es de justicia».
Según los datos, en España apenas han sido 1.800 las parejas de homosexuales que se han casado en los últimos 12 meses, si bien en Melilla no se ha celebrado ninguna boda. A este respecto, María Flores, junto a su pareja Manoli, aseguró que «queremos ser las primeras», si bien matizó que adoptar esta decisión «es algo complicado» puesto que «Melilla es más cerrada». «No obstante, sé que muchas parejas han pedido información en el Registro Civil para saber lo que tienen que hacer», determinó.