«CADA vez que me piden un albañil o un instalador electricista me hecho a temblar. Es que no hay». Quien habla es Juan Antonio Herrero, responsable andaluz de la agencia de trabajo temporal Laborman. Tras repasar el catálogo de ocupaciones de difícil cobertura, este experto constata desde su experiencia que, a día de hoy, en Málaga es casi misión imposible encontrar a un candidato para cubrir las profesiones que integran este listado.
Pero no son las únicas que se hacen de rogar. Según Herrera, en estos momentos también faltan técnicos de mecánica de automoción, soldadores, reparadores de aire acondicionado, torneros, encofradores, escayolistas, cocineros, camareros o dependientes de charcutería.
El boom de la construcción está haciendo mella en los oficios ligados a la edificación de viviendas. El volumen de grúas que dibujan el horizonte de la provincia empieza a complicar la localización de profesionales con disponibilidad para trabajar en el sector del ladrillo. «El problema es que hay demasiadas obras en marcha. El auge inmobiliario no se ha planificado y, como consecuencia, ahora faltan profesionales cualificados, entre ellos, buenos instaladores electricistas», indican desde la empresa Conexion. S. L.«Para encontrar a un electricista o a un fontanero nos podemos tirar más de cuatro meses, mientras que para localizar a una administrativa apenas necesitamos una semana», añade Jorge Carcés, de la empresa de trabajo temporal Adecco.
Verano
Al margen de estas carencias, el período estival es conocido por reanimar el mercado laboral, gracias al turismo y a la necesidad de cubrir las bajas que generan las vacaciones de verano. Este fenómeno tiene un claro reflejo en la contratación de las agencias temporales, que aumenta estas fechas hasta un 30%.
Como detallan estas compañías, los puestos más demandados en estos meses son los de comerciales helados, reponedores, manipuladores de alimentos, dependientes, camareras de piso, recepcionistas, mozos de almacén, envasadores, animadores turísticos, socorristas o monitores de tiempo libre. ¿La pega? Que la mayoría de estas ocupaciones tienen fecha de caducidad: El próximo día 30 de septiembre.