QUE el Centro Social de Mayores dependiente del Imserso es una de las entidades más activas de la ciudad es algo que nadie puede poner en duda.
Sólo tiene dos años de vida, pero en este tiempo ha logrado hacerse un hueco en la sociedad melillense gracias al servicio que presta con sus múltiples actividades a los mayores que allí acuden a diario, tanto a la zona social como al Centro de Estancias Diurnas, al máximo de su capacidad desde hace meses.
Estos días el centro que dirige Elisa Hernández se encuentra celebrando los dos años de vida de un recinto que cuenta con más de 3.000 socios y al que a diario acuden cientos de personas a pasar buena parte de su tiempo libre.
Con motivo de su segundo cumpleaños, el Centro Social de Mayores acoge desde el lunes una exposición con trabajos de los alumnos, desde pinturas al óleo, pasando por maquetas de barcos y casas de muñecas, además de numerosas instantáneas con momentos importantes en la vida del centro.
Ayer también fue una jornada importante, dado que con la excusa de la entrega de trofeos de los distintos campeonatos que se han ido celebrando a lo largo de estos días, los mayores pudieron disfrutar de una deliciosa merienda en la que, además, disfrutaron de las actuaciones de los integrantes del taller de baile del centro, que tiene una gran acogida.
A vueltas con la exposición, el profesor de pintura del centro, el también alumno Manuel Pérez, resaltaba el interés con el que se toman su trabajo sus compañeros y como ejemplo puso el caso de Encarnación Aparicio, quien presentó nada más y nada menos que cinco cuadros. «Desde el principio me he volcado en el alumnado para que participara en la exposición aunque fuera con un trabajo» y lo ha logrado, porque de los 17 cuadros de la anterior exposición, se ha pasado a 33.