En un litoral como el de Málaga, en el que ya está urbanizada el 50% de la superficie del primer kilómetro tierra adentro, las playas van camino de experimentar el proceso opuesto. La Demarcación de Costas prevé trasladar en el plazo de un año la mitad de los 300 chiringuitos que hoy están en la arena (el 90% del total). Estas instalaciones se llevarán hacia los paseos marítimos e incluso más lejos, fuera del dominio público marítimo, según los planes del citado organismo a los que ha tenido acceso SUR.