Los jóvenes no encuentran vivienda en la capital por los altos precios y tienen que buscarla en las localidades del área metropolitana. Así lo denunció ayer el grupo municipal socialista, cuya portavoz, Marisa Bustinduy aseguró que en los últimos diez años unos 23.000 malagueños han abandonado Málaga por el precio de los pisos. «La política de vivienda del equipo de gobierno está afectando a la propia ciudad, que está irradiando parte del crecimiento que le corresponde a los municipios limítrofes», subrayó.
Bustinduy indicó que estos 'emigrantes' son principalmente solteros y parejas de entre 20 y 34 años que han cambiado su lugar de residencia a Rincón de la Victoria (26,76%), Alhaurín de la Torre (23,05%), Torremolinos (19,45%) y Benalmádena (11,82%).
Este éxodo se debe, según los socialistas, a la evolución del precio medio del metro cuadrado construido en la capital, que entre el primer trimestre de 2005 y el mismo periodo de 2006 aumentó un 22,52%, pasando de los 2.509 euros a los 3.074 euros, superando así a todos los municipios del área metropolitana.
Menores de 35 años
Bustinduy destacó entre las fortalezas de la capital que es la ciudad más joven de las siete grandes capitales españolas, al tiempo que expuso que 250.000 malagueños (el 49,12% de la población) tienen menos de 35 años.
Por otra parte, aseguró que según un estudio realizado por la Universidad de Málaga para el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) la principal debilidad de Málaga es la baja renta media de la población. Así, explicó que el 30% de los hogares (unos 45.000) están encabezados por personas inactivas, sobre todo jubilados; el 40% de los hogares tienen un solo miembro ocupado; el 25% de los hogares tienen algún miembro en paro y sólo el 5% de los hogares tienen ocupadas a todas las personas en edad activa.
Asimismo, la edil socialista María del Mar Zamora manifestó que un tercio de la población de Málaga, unas 150.000 personas, sólo puede acceder a créditos menores de 120.000 euros, «siempre que trabaje la pareja», y añadió que los ingresos medios de la población malagueña oscilan entre los 16.000 y los 18.000 euros anuales, lo que supone unos 1.200 euros al mes, aunque «los ingresos de los jóvenes están muy por debajo de estas cifras».
Vivienda protegida
Zamora indicó que en las viviendas de renta libre el precio del metro cuadrado es de 3.074 euros, por lo que una vivienda de 100 metros cuadrados construidos y 80 metros cuadrados útiles cuesta unos 307.400 euros. Esto supondría abonar una entrada de 61.480 euros, con lo que quedaría una hipoteca de 245.920 euros a pagar en 35 años a razón de 900 euros al mes, por lo que, suponiendo que el sueldo llegue a los 1.200 euros, a una persona le quedarían 300 euros para vivir.
Por su parte, una VPO de 80 metros cuadrados con trastero y garaje ascendería a 132.000 euros, con el 7% de IVA incluido, y la hipoteca se pagaría en 25 años con un interés fijo, con mensualidades entre 210 y 300 euros. Además, se pueden aplicar deducciones de hasta el 40% de la cuota durante los 10 primeros años y entre el 8% y el 10% de deducción sobre el precio de la vivienda a fondo perdido para los jóvenes.
La edil recordó el compromiso adquirido por los socialistas en el año 2003, cuando prometieron construir 8.000 viviendas en ocho años, ante lo que De la Torre decidió hacer 7.000 viviendas en cuatro años, aunque «promete y no cumple porque en tres años ha entregado 660 viviendas».
En este sentido, Bustinduy aseveró que «la propuesta sigue en pie», y anunció que en el programa de las elecciones municipales de 2007 se recogerá la propuesta de construir 8.000 viviendas para evitar que continúe el éxodo de los jóvenes de la capital.