La reforma del Estatuto andaluz de Autonomía vuelve a servir la polémica. Esta vez ha sido por el artículo 67, en el que la Junta se atribuye «la competencia exclusiva en materia de conocimiento, promoción y difusión del flamenco como elemento singular del patrimonio cultural andaluz». Las críticas no se han hecho esperar, pero ayer el portavoz del Gobierno andaluz, Enrique Cervera, defendió que todas las competencias, exclusivas o no, del Estatuto «se ajustan al llamado 'principio de territorialidad'».