El DKV Joventut ha encontrado en el Unicaja el rival más incómodo de todos contra los que ha se ha medido esta temporada. Rudy Fernández, también. El escolta catalán, una de las indiscutibles estrellas de la Liga ACB y uno de los aspirantes a dar el salto a la NBA, encarna como pocos los efectos que la aguerrida defensa 'cajista' ha logrado causar en el segundo mejor ataque de la fase regular.
La bandeja que depositó Rudy Fernández sobre la bocina que marcó el final del tercer cuarto el pasado domingo constituyó sus dos únicos puntos en ese partido. De paso, evitó que el internacional se marchase con su casillero en blanco por primera vez en toda la temporada. Lo que sí logró el equipo malagueño fue que uno de los jugadores más temidos en el bando rival consiguiese su anotación más baja en el campeonato y, por primera vez, que se quedase sin sumar siquiera un punto de valoración. Fue el día más aciago de la estrella verdinegra.
Todo ello le ha valido al Unicaja para que Rudy Fernández reduzca en la eliminatoria justo a la mitad sus promedios logrados frente al equipo malagueño en la fase regular. Si entonces logró 16 puntos de media, ahora el joven escolta reduce su producción hasta los 8 puntos por partido, cuatro menos de los que logró como media en el 'play-off' de cuartos frente al Gran Canaria Grupo Dunas.
De cualquier forma, las series por el título que está cuajando Rudy Fernández se encuentran marcadas por la irregularidad que exhibe. Encuentros muy destacados, como el primero de cuartos de final, en el que logró 26 puntos, los ha combinado con otros mucho más modestos en el plano ofensivo. De hecho, sólo en los primeros partidos de cada uno de los dos 'play-off' que ha disputado hasta el momento ha superado los diez puntos.