Cádiz se convirtió ayer en epicentro de la inmigración clandestina, con la llegada de 220 indocumentados asiáticos que, a bordo de un viejo pesquero de 30 metros de eslora a la deriva, tuvieron que ser remolcados al puerto de la capital gaditana por Salvamento Marítimo y la Guardia Civil. Es la primera vez en lo que va de año que llegan tantos inmigrantes a bordo de una misma embarcación a las costas andaluzas. Los inmigrantes son todos hombres, dicen proceder de Pakistán, India y Cachemira y la Guardia Civil no descarta que su destino fuera algún punto de las costas de Grecia o Italia, ya que hallaron en el barco dos banderas de cortesía de estos países.