Una de las costumbres más arraigadas en España está en entredicho. La siesta, esto es, el placer de echarse unos minutos en el sofá tras el almuerzo no parece una conducta saludable. O, al menos, si ese sueño se prolonga más de 30 minutos. Así lo advirtió ayer el neumólogo Fernando Masa Jiménez, coordinador de un estudio sobre los efectos de la siesta en la salud, quien destacó que su práctica habitual durante más de media hora evidencia que se padecen apneas del sueño, asociadas a una mayor mortalidad.