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Cómo aprender a ser alcalde
El videojuego 'City Life' de simulación de ciudades combina los mejores efectos especiales con la gestión de la urbe
Cómo aprender a ser alcalde
REALISTA. Las animaciones en 3D son espectaculares.
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EL VIDEOJUEGO
Título: 'City Life' (Nobilis Ibérica/Monte Cristo).

Plataforma: PC.

Género: Estrategia.

Edad recomendada: Mayores de siete años.

Precio: 39,99 euros.

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SÍ, es muy fácil criticar a Gallardón por poner una ciudad como Madrid patas arriba, pero el regidor que esté libre de urbanitis, que ponga la primera piedra. Y si no, ahora existe la oportunidad de demostrarlo, porque con 'City Life' el alcalde es el jugador.

El título de los estudios Monte Cristo que trae a España -totalmente traducido- Nobilis Ibérica viene a suceder con dignidad a esa saga clásica entre los clásicos que fue 'SimCity'. Es decir, al principio del juego contamos con un terreno y una suma de dinero -siempre escasita, claro- y allí, de la nada, tenemos que construir una ciudad. Primero hay que emplazar el ayuntamiento, construir las mínimas infraestructuras y calificar las parcelas para viviendas, empresas o servicios. De ahí a Nueva York sólo hace falta mano izquierda y paciencia con los vecinos, y tiempo. Mucho, eso sí. Por lo demás, son pura coincidencia los parecidos con aquel primer gestor de ciudades, que apareció en el mercado en 1989, y al que, por cierto, decían que era adicto el entonces alcalde de Madrid, Agustín Rodríguez Sahagún. La diferencia más evidente, no ya con el programa de hace 17 años, sino incluso con su última versión (2003), es el apartado gráfico, que llega a unos niveles de detalle increíbles, con unas animaciones 3D que podrían dar, por sí mismas para otro juego aparte.

Clases sociales

Una de las características que definen a 'City Life' es la existencia de seis clases sociales diferentes, cada una con sus problemas, sus ambiciones, sus puestos de trabajo propios, sus preferencias residenciales y, cómo no, sus disputas con otros grupos humanos. Será labor del alcalde promover la proporción exacta de ellos para que la ciudad funcione y al mismo tiempo evitar tensiones sociales.

Al principio de la partida las clases disponibles son los asalariados, las minorías y los marginados. Con el tiempo, podrán ir evolucionando a burgueses o intelectuales, y éstos, a elites. Habrá que intentar que las que se llevan mal se desarrollen en barrios diferentes, por lo que es útil agrupar los lugares de ocio y las empresas propias de cada cual. Así, si un gran número de habitantes de las minorías empiezan a residir en una manzana de asalariados puede suceder que estos emigren y sus empresas, una de nuestras fuentes principales de ingresos, produzcan menos por falta de personal. Ni que decir tiene que este planteamiento suena clasista, pero como el propio manual advierte, 'City Life' hay que tomárselo como lo que es, un juego, con sus reglas algo absurdas, en aras del entretenimiento. También en el primer 'SimCity' salía Godzilla y machacaba los edificios, y nadie se quejaba por eso.

Planificación urbana

En cualquier caso, el sistema de alertas y ayudas funciona lo suficientemente bien como para que detectemos de inmediato qué falla y cómo lo podemos resolver... si tenemos medios, claro. A veces tendremos que tirar barrios enteros para reestructurar una mala planificación urbanística inicial. Otras habrá que separar las empresas contaminantes de las residencias...

Lo más espectacular es el movimiento de la cámara, que no sólo tiene una libertad de 360º, sino además un zoom que pasa en décimas de segundo de una visión de satélite a la primera persona, para observar con todo detalle cualquier elemento.



Vocento