Los profesores, tanto de instituto como de universidad, no se han cansado de repetirlo en los últimos años: los jóvenes cometen cada vez más faltas de ortografía y su vocabulario se empobrece a un ritmo vertiginoso. A este diagnóstico le ha puesto cifras un estudio del área de Lingüística de la Universidad de Málaga (UMA). El doctor Antonio Ávila acaba de publicar 'Léxico disponible de los estudiantes preuniversitarios de Málaga', un trabajo en el se constata la pobreza del lenguaje que emplean los jóvenes malagueños que están a punto de entrar a la universidad, y que los sitúa a la cola de España en riqueza léxica.