Si no la más grande, ella ha sido la de la voz más potente; la 'prima donna' de las folclóricas. Rocío Jurado falleció en su casa de Madrid a las 5.15 horas de la madrugada de ayer. La artista, que llevaba días semiinconsciente, entró en coma profundo el miércoles, en lo que ya se preveía como el desenlace fatal de la lucha que mantenía desde hace casi dos años contra el cáncer de páncreas. La muerte le sorprendió «tranquila, sin grandes angustias y rodeada de los suyos, como había deseado». Así lo expresó su hermano, Amador Mohedano, poco después del fin. Hoy será enterrada a mediodía en el cementerio municipal de su Chipiona natal, tras una misa a las doce en el santuario de Nuestra Señora de Regla.