Dos historias que pretenden recuperar episodios históricos para construir sendas denuncias políticas coincidieron ayer en el Festival de Cannes. El italiano Nanni Moretti presentó en competición 'El caimán', una sátira sobre el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi. El español Manuel Huerga llevó a la sección 'Un Certain Regard', fuera de concurso, su película 'Salvador', la reconstrucción de los últimos meses de vida de Salvador Puig Antich, anarquista del Movimiento Ibérico de Liberación ejecutado a garrote vil en las postrimerías del franquismo.
Decepcionó 'El caimán'. La denuncia que teje Nanni Moretti del omnipresente poder de Silvio Berlusconi cuando aún era el jefe del gobierno italiano fue acogida con tibios aplausos. La película es un puzzle demasiado autocomplaciente, en el que varias historias encajan de forma forzada. Un productor italiano de películas comerciales recibe un guión de una joven que retrata a un hombre que a partir de negocios de dudosa legalidad acumula poder, crea canales de televisión y compra periódicos. La película no es una metáfora, es también la historia de Berlusconi, interpretado por diferentes actores, incluido el propio Moretti en la parte final. Silvio Orlando, Margherita Buy y Jasmine Trinca completan el reparto. «Es una película de amor, un filme político y un homenaje al cine, pero sobre todo es una película sobre Italia», dijo Moretti tras la proyección de su filme en Cannes.
Una historia finlandesa
Mejor acogida que el italiano tuvo el finlandés Aki Kaurismaki, que presentó en competición 'Lights in the Dusk', historia fría y hermética en torno a un hombre solitario, vigilante de seguridad de un centro comercial, al que una mujer fatal le tiende una trampa que le llevará a la cárcel. Con Janne Hyytiäinen y Maria Järvenhelmi al frente del reparto, Kaurismaki hace una película muy sobria, con escasos diálogos, para mostrar cómo la mujer engaña al hombre para facilitar un atraco. El público recompensó al filme con una ovación.
La mejor película del día fue 'Salvador', protagonizada por el hispano-alemán Daniel Brühl ('Goodbye Lenin') y que retrocede a la Barcelona de 1973, donde un joven idealista de clase acomodada, Salvador Puig Antich, crea con unos compañeros el Movimiento Ibérico de Liberación para oponerse al régimen franquista. En una encerrona de la Policía se produce un intercambio de disparos y muere un agente. Puig Antich es detenido.
«La película surge como un encargo que asumo como propio», dijo Huerga, para quien «las nuevas generaciones deben conocer esta realidad porque es importante mantener viva la memoria y el 'caso Puig Antich' sigue abierto». La película es uno de los grandes títulos españoles para la próxima temporada y podría abrir el Festival de San Sebastián.
Por último, Oliver Stone llevó a Cannes la versión restaurada de 'Platoon' a los 20 años de su realización, y aprovechó el viaje para mostrar veinte minutos de 'World Trade Centre', su nuevo filme, protagonizado por Nicolas Cage.
En contraste con estas historias de denuncia política y recuperación de la memoria histórica, en Cannes se ha presentado también la tercera entrega de 'X-men', que nada aporta a las dos anteriores, pero que trajo a la Costa Azul a Halle Berry, Famke Janssen, Anna Paquin, Patrick Stewart y Hugh Jackman, interpretes del filme.