QUIEN más y quien menos ha sentido la tentación en las últimas semanas de enamorarse de Laura, de besarla, pero eso sí, sin ensuciarla, sin dejar de respetarla. A estas alturas debe estar tarareando una canción que aboga por «la castidad» bajo el lema de «amar es saber esperar». El tema ha invadido las radios, las televisiones... Aunque el verdadero auge se ha vivido en Internet. Un rápido vistazo a Google permite encontrar más de 412.000 páginas sobre ello. ¿Qué tiene de especial Laura para lograr en un solo día medio millón de descargas? Una letra y un ritmo pegadizos, una estética setentera, un estilo Enrique y Ana en sus buenos tiempos y un mensaje claro -el de la defensa de la virginidad hasta el matrimonio- que choca con la actitud de los tiempos actuales.