Algunas obras de arte son también un reclamo, un escaparate, un icono que ilustra el patrimonio del lugar donde residen. 'Las Meninas' representan al Museo del Prado; el 'Guernica', al Reina Sofía y 'La Gioconda' es el Louvre. Cada una de estas piezas cuenta con su propio santuario, una sala específica donde los visitantes pueden demorarse en cada detalle de la obra.
Quizá siguiendo este planteamiento, el Ayuntamiento busca un espacio exclusivo para exponer de forma permanente la nueva joya de su corona: los 84 dibujos de Pablo Ruiz Picasso que componen el séptimo cuaderno preparatorio de 'Las señoritas de Avignon' (1907), una de sus obras maestras, colgada desde 1939 en el Museum of Modern Art de Nueva York. La compra supone una inversión de 2,73 millones de euros y sitúa a Málaga -más allá de ser el lugar de nacimiento de su autor- en la génesis de un hito de la historia del arte.
Según ha podido confirmar este periódico, el gobierno local quiere hacerse con un edificio que albergue la exposición permanente de la compra que hizo oficial el pasado jueves. El Ayuntamiento tiene claro lo que quiere: un inmueble singular, ubicado en el Centro Histórico y con el espacio suficiente para mostrar los bocetos. Y esa descripción encaja como un guante en el antiguo hospital de Santo Tomás, ubicado en la calle Santa María, justo en frente de la Catedral.
Situación estratégica
Fuentes municipales admiten que ésta es la opción preferida por el Consistorio. Los responsables municipales destacan la «situación estratégica» del edificio, en pleno corazón de la ciudad. Además, su estado de conservación es razonablemente bueno y su amplitud interior lo convierte en un recinto idóneo para destinarlo a usos culturales.
Sus numerosos atractivos han multiplicado los 'novios' que le han salido en los últimos tiempos. Uno de ellos ha sido la Fundación Unicaja, que también puso sus ojos en el inmueble para convertirlo en su sede institucional. Las conversaciones se prolongaron durante meses, pero ahora el diálogo parece estancado.
El motivo de esta situación hay que buscarlo en el seno del propio hospital. Una fundación rige los designios del antiguo centro sanitario, que permanece cerrado desde hace años. Los estatutos de este organismo establecen que la institución tiene como finalidad la atención médica a los más desfavorecidos; sin embargo, un miembro del patronato de la fundación ha aclarado que esta misión «no tiene por qué desempeñarse necesariamente en este edificio».
Falta de entendimiento
La misma fuente aclara que el principal escollo para la venta o cesión del inmueble reside, al parecer, en la falta de entendimiento entre la fundación y el heredero de la familia propietaria del edificio. Según el representante del patronato, este desacuerdo ha provocado que el edificio haya permanecido sin uso durante los últimos tiempos.
Los responsables municipales conocen el interés que la Fundación Unicaja ha mostrado en el pasado y no pretenden inmiscuirse en sus proyectos. No obstante, desde el Ayuntamiento recuerdan que la compra o cesión del hospital supondría una solución definitiva a la falta de espacio de la Casa Natal.
La institución municipal inauguró hace un año una nueva sala de exposiciones en la plaza de la Merced, aunque esta incorporación se hizo mediante un contrato de alquiler de cinco años de duración. Luego, ya se verá.