El traspaso de la competencia del Guadalquivir sigue siendo el principal punto de desencuentro en Andalucía. Pero el presidente de la Junta, Manuel Chaves, dio ayer un ligero golpe de timón en medio de la polémica. Si el viernes anunciaba que se iban a respetar los intereses de otras comunidades sobre el río, ayer dejó la puerta abierta en un acto del PSOE a que tanto Extremadura como Murcia y Castilla-La Mancha puedan participar y estar representados en el futuro órgano gestor de la confederación hidrográfica «para defender sus derechos». De este modo, insistió en que, llegado el momento, su presencia podría ser compatible con que la Junta tenga las competencias transferidas.