Compartir recursos materiales y humanos en un espacio único. Con esta frase podría resumirse el nuevo concepto organizativo que plantea la nueva Oficina Judicial, presentada en Ceuta hace unos meses y que previsiblemente estará en funcionamiento en el mes de octubre. La unificación de los recursos, eliminando las dependencias individuales y cerradas para cada unidad judicial podría ayudar a paliar las deficiencias que acusan algunos servicios. Las colas de espera, la escasez de espacio y la acumulación de trabajo podría decrecer una vez que la nueva oficina judicial llega a Ceuta. Esto casa con el objetivo con el que ha nacido amparada por una ley orgánica: agilizar la justicia.
En principio tendrán que aprovecharse las instalaciones actuales, aunque está llamada a ubicarse en el futuro Palacio de Justicia, esto supondrá varios cambios y traslados provisionales del personal de los juzgados. Ya se han empezado a sufrir los primeros problemas derivados de este proyecto: La sala de espera de la Oficina de Atención a la Víctima ha sido ocupada temporalmente como despacho. La inquietud y el desconcierto entre los trabajadores comienza a percibirse.
El personal del Juzgado de Instrucción número 4, el encargado de los casos de violencia doméstica, ya se pregunta qué va a pasar con esta unidad. Algunos datos apuntan a que se va a trasladar provisionalmente a un edificio ajeno al Ministerio de Justicia. Se habla de la Comandancia General o de unas oficinas provisionales en alguna céntrica calle de la ciudad. Con esto, a la situación caótica que denuncian los trabajadores hay que sumarle la intranquilidad por lo que supondría este desplazamiento.